
viernes, 31 de diciembre de 2010
2010: terremotos impactantes

domingo, 26 de diciembre de 2010
El Mashiah y el mesianismo político

Por Occidente andamos celebrando el nacimiento del Mashiah, palabra hebrea que por estos lados conocemos como Mesías. Era el ungido de Dios que llegaría a salvar el mundo de las maldades del demonio o de los demonios y construir un paraíso para la humanidad.
Celebramos porque somos cristianos, o lo que es lo mismo, seguidores o partidarios de la doctrina cristiana que formuló el autoproclamado “Hijo del hombre”, llamado Cristo por los teólogos que sustentan que el Mashiah nació de una virgen, murió y resucitó para redimirnos de nuestros pecados y preparar “junto al Padre” la morada eterna de los fieles en donde se vivirá en paz y felicidad y, el inacabable infierno, para los que se nieguen a reconocerle como salvador.
Otras religiones esperan a su redentor todavía, dos mil años después del nacido en Belén en una fecha no determinada aún, pero que el imperio romano, para facilitar la celebración del natalicio, la fijó el 25 de diciembre; igual ocurre con su muerte, conmemorada cada año en meses distintos.
Pero no solo las religiones han proclamado la llegada o espera de un redentor; los pueblos, si están ubicados en el subdesarrollo político, social y económico, crean sus mesías, sus predestinados, que aunque no esperan de ellos la gloria eterna ni nada que se parezca, creen que éstos son capaces, por sabiduría suprema, de conjurar todos los males de un país.
“Si llega no habrá pobreza”, piensan; o si ya goza de los privilegios que da el poder del Estado, creen que desprenderse o prescindir de él creará un abismo tan grande que el apocalipsis con todo y Armagedón y Dante con los horrendos castigos de la Divina Comedia, no igualarían el desastre y el sufrimiento que podría padecer el pueblo que piense avanzar hacia la democracia real y participativa, porque vendría el Satanás político a gobernar con todo y sus filosos dientes para hundir a las masas redimidas en el hambre, la miseria y la desolación.
Por ello es frecuente que en países con pobreza extrema, con altos niveles de analfabetismo, con atrasos de todo tipo, se formen hordas desesperadas que proclamen a los mashiah políticos como redentores, y griten, convencidos de la verdad que encierra el eslogan: “¡Fulano, sin ti se hunde este país!”.
Unos cuantos, que salieron de la masa hace un rato, asumen la misma consigna por razones diferentes; saben que el tipo no es un mesías, pero lo necesitan allí hasta que aquel se pudra predicando las bondades de su reinado, mientras ellos, como “discípulos” de su evangelio, gozan de los privilegios que dan los milagros de la divinidad, incluido el maná que se derrama con dificultad.
sábado, 18 de diciembre de 2010
¡El 5.5 por ciento!

La sociedad se puso en pie y eso quedó más que demostrado. La exigencia de colocar en el presupuesto de la nación el 4 por ciento del Producto Interno Bruto, PIB, al capítulo educación, convocó a pequeños, medianos y grandes. No importó el tamaño del bolsillo o la capacidad de éste para demandar bienes y servicios; la conjunción de voluntades los coloreó de amarillo, el color vanguardia para el reclamo.
Aquello del “falso debate” pareció combustible en medio de chispas que, en principio, parecían aisladas. Entonces el incendio creció de súbito y bajo los paraguas del color del Sol se hizo omnipresente: las llamas estaban de repente frente a las instalaciones del Congreso, en las voces que copaban la radio y la televisión, en las escuelas públicas y privadas; en las calles, en los barrios y hasta en la manipuladora CNN.
Todo lo permeó el reclamo amarillo con el poderoso argumento de que sin educación no hay desarrollo. Tanto permeó que “sensibilizó” a los partidos que desde el poder ignoraron la ley e invirtieron menos, mucho menos en educación que la actual administración. El hecho es que el río puro del reclamo, también arrastró peces podridos que, a pesar del esfuerzo, no pudieron contaminar.
Algunos observadores expresaron no entender la razón de por qué si la ley es de 1997, se produjera un vuelco hacia el reclamo de su cumplimiento en estos momentos, cuando ningún otro gobierno la ha respetado. Yo, para hacerme el tonto, he querido pensar que la gente se cansó de esperar, que se hartó de ver pupitres rotos, escuelas a medio hacer, niños recibiendo la arepa de la enseñanza bajo la trémula sombra de un árbol y 700 mil dominicanos que no saben leer ni escribir, mientras gobierna el partido de Juan Bosch.
Quise, para estar de bobo, pensar que muchos padres desean incrementar sus salarios reales ahorrándose el dineral de los colegios privados o que sienten fastidio cuando ven que sus hijos son instruidos por profesores que dicen “la cálcel de la vitoria”, por decir la cárcel de La Victoria o “Juan Pablo Dualte”, por Juan Pablo Duarte, y todo el “patuá” que deforma la formación hogareña.
El debate se puso tan serio que las puertas del Palacio se abrieron a las sombrillas amarillas. Sé que allí hubo argumentos serios para hacerles entender a los reclamantes que a pesar del empeño mostrado por el Presidente hacia el sector educación desde su primera gestión, de que para él sigue siendo una prioridad, el tamaño económico del Estado no alcanza para satisfacer la demanda.
Como tal vez hay razones, y razones de ambos lados, y todos estamos convencidos de la conveniencia en el cumplimiento de la ley para que despeguemos hacia el desarrollo, entonces, apliquemos la gradualidad y problema encaminado hacia el 5.5 por ciento.
lunes, 13 de diciembre de 2010
Danilo y las encuestas

Leí con detenimiento las encuestas Sigma Dos y Benenson Strategy Group, BSG, de reciente publicación. En ambas el precandidato presidencial por el Partido de la Liberación Dominicana, PLD, Danilo Medina, es favorecido por los potenciales electores para ganar la Presidencia de la República en primera vuelta.
La firma encuestadora española Sigma Dos, revela que Danilo es el precandidato peledeísta mejor valorado.
El 64.2 por ciento lo coloca en esa privilegiada posición; y, entre todos los precandidatos, incluyendo a los del Partido Revolucionario Dominicano, PRD, es el que tiene la tasa de rechazo más baja.
Según esta prestigiosa empresa, si el candidato a la presidencia por el partido morado es Danilo, le ganaría a Miguel 50 por ciento frente a 39 y a Hipólito Mejía 51 contra 39. El resto de los precandidatos peledeístas medidos perderían ante cualquiera de los precandidatos perredeístas provocando un escenario para segunda vuelta.
Estas mediciones dejaron en mí una duda, porque ninguna tomó en cuenta al presidente Leonel Fernández, cuestión que pudiera justificarse en razón de que él tiene el impedimento del artículo 124 de la Constitución que promulgó hace apenas meses. La especie de incertidumbre la despejó Gallup esta semana cuando al revelar la medición de Danilo frente a Leonel, deja claro que el primero es preferido ante el segundo, 36 a 28 por ciento en la población votante a nivel nacional.
A lo interno del PLD la cuestión es distinta, pero resulta que como se ha argumentado en procesos internos peledeístas anteriores, hay que elegir al candidato que garantice el triunfo electoral que da el elector a nivel general.
Gallup también revela que las valoraciones al gobierno no pueden ser peores; Latinobarómetro 2010, lo deja en situación difícil. Los números nos dicen que el descontento no lo está capitalizando la oposición, sino el discurso alternativo peledeísta que debe ayudar a cambiar la falsa percepción sobre esta administración, porque un gobierno fuerte ayudaría la candidatura.
Pero queda claro algo: El Gobierno debe dejar de jugar a la política y dedicarse a trabajar a favor del país. Solo así el Presidente, el candidato, el Partido y la sociedad se beneficiarían.
martes, 7 de diciembre de 2010
La verdad sobre el 'Cablegate'

El caso de los papeles del Departamento de Estado o, como Wikileaks lo ha llamado estos días, el Cablegate, pasará a la historia de las filtraciones junto con la publicación de otros documentos como los Papeles del Pentágono en 1971, o los de Irak, también difundidos por Wikileaks. Es la gran filtración, una historia de la que este periódico ha formado parte junto con otros cuatro medios de comunicación, el estadounidense The New York Times, el alemán Der Spiegel, el británico The Guardian y el francés Le Monde.
Siete días asistiendo a un capítulo de la historia del siglo XXI en directo. Hasta ahora había que esperar años para que los historiadores nos contaran lo que pasó realmente en las reuniones secretas entre líderes mundiales. Ahora sus conversaciones y tejemanejes saltan a nuestra pantalla. Habrá que ver qué se deriva de este episodio. Los usos en las relaciones diplomáticas pueden verse redefinidos. Los políticos quizás se vuelvan más precavidos en sus conversaciones. Eso sí, los medios han dado un salto de gigante en apenas siete días: cinco diarios de referencia saben que pueden tener un alcance global sin precedentes si deciden unir sus fuerzas.
La historia de esta coalición informativa arranca a finales de mayo, cuando The Guardian entra en contacto con Julian Assange en Bruselas. El diario británico intuye que el australiano, de 39 años, ha tenido acceso a documentos secretos de la administración norteamericana. Propone una alianza: la web de filtraciones, el diario británico y, fundamental, un gran diario norteamericano que permita multiplicar el alcance y que sirva de parapeto para que EE UU no tumbe una iniciativa llegada desde el otro lado del charco. "Era una cuestión de seguridad y de números", cuenta por teléfono desde Londres Alan Rusbridger, director del rotativo británico. Julian Assange dice entonces que habrá que sumar al alemán Der Spiegel.
Esta alianza de tres medios de comunicación con la web de Assange lanza el 25 de julio la primera filtración, los papeles de Afganistán, 75.000 documentos que destapan la muerte de cerca de 20.000 afganos.
La segunda entrega llega el pasado 24 de octubre. Julian Assange ofrece una conferencia de prensa mundial a través de Sky News en la que presenta Los papeles de Irak. Cerca de 400.000 documentos que destapan la guerra sucia del Ejército estadounidense. Una niña a la que matan mientras jugaba en la calle en Basora, un detenido esposado al que ejecutan a tiros en la calle, torturas, asesinatos, más de 15.000 civiles cuya muerte había sido ocultada. Un nuevo socio se incorpora a esta segunda entrega, el vespertino francés Le Monde.
El 1 de noviembre Julian Assange se reúne con los directores de los medios. Plantea que es necesario contar con EL PAÍS para la siguiente entrega. Es el diario que permite abrir la puerta a los lectores de habla hispana. Se está cocinando la filtración más ambiciosa de la historia.
Tras varios contactos telefónicos entre Assange y el director de EL PAÍS, Javier Moreno, el director adjunto, Vicente Jiménez, y el subdirector Jan Martínez Ahrens viajan a Ginebra, donde mantienen varias reuniones con el fundador de Wikileaks sobre los documentos secretos y su alcance. Las negociaciones con Assange culminan poco después en Londres con el director de EL PAÍS, quien coordina en la capital británica el ritmo de publicación con los otros directores de medios.
Una labor titánica
El material que hay que revisar exige una labor titánica. Son 250.000 cables, muchos de ellos extensos informes que deben pasar el filtro de una edición periodística para no poner en peligro vidas humanas. La información está almacenada en texto plano, formato CSV (del inglés comma-separated values), un montón de ficheros almacenados en hileras separadas por comas que hacen que los textos se asemejen más a un archivo de Excel, con tablas, que a un texto legible. Es indispensable el trabajo de los técnicos informáticos que los convierten en documentos analizables por los periodistas.
Con el material de Wikileaks los diarios eligen qué quieren publicar. No hay transacciones económicas de ningún tipo. Los medios informan a la Casa Blanca de que la información está en su poder y esperan las objeciones que ponga la administración de Obama si considera que en algún caso se pone en riesgo la vida de personas. Cuando proceda, se tendrán en cuenta sus recomendaciones. En unos casos se ignoran, en otros se aceptan.
No es fácil establecer el calendario de publicaciones. Tres diarios europeos, The Guardian, Le Monde y EL PAÍS, un semanario alemán y un diario al otro lado del Atlántico. La apuesta está clara. Esta vez todo saldrá primero, y simultáneamente, en la web. Para los medios de comunicación, este es un salto hacia adelante sin precedentes. Una nueva vuelta de tuerca a la revolución digital de la prensa.
Mientras tanto, el Departamento de Estado prepara su defensa. Es viernes 26 de noviembre, dos días antes de que la filtración se haga pública. Un grupo de funcionarios se muda al War Room, un espacio en el sótano de sus oficinas en Washington, donde a partir de entonces seguirán día a día las filtraciones. Hillary Clinton, según relatará luego, comienza a llamar a los líderes del mundo para prevenirles de que en los próximos días verán publicadas historias que pueden no ser de su agrado. Algunos lo encajan bien. Para quitarle hierro al asunto, uno de ellos dice a la secretaria de Estado: "No se preocupe, debería oír lo que nosotros decimos de usted".
Para Wikileaks es una semana de repeler ataques. Los ciberataques llegan desde varias zonas del mundo. Son ataques distribuidos de denegación de servicio (conocidos habitualmente por las siglas DDoS, del inglés Distributed Denial of Service) o lo que es lo mismo, acometidas realizadas desde decenas de miles de ordenadores infectados previamente con un virus informático que los convierte en robots al servicio del atacante (botnets). Cada uno de esos ordenadores recibe la orden de ejecutar múltiples peticiones simultáneas al servidor web de Wikileaks. Todos los ordenadores actúan al mismo tiempo y logran que la web atacada no sea capaz de atender a todas esas peticiones "malignas". Resultado: los usuarios que intentan entrar en la página ven que el servidor no responde.
Los ataques se repiten con más intensidad el día fijado para la publicación de los cables. "Estamos siendo atacados masivamente", dice ese día la organización en Twitter. Casi simultáneamente y en la misma red social, ocurre un extraño acontecimiento: se filtra la filtración. Por un error de distribución, según explica después la revista alemana Der Spiegel, varios ejemplares del semanario llegan a la estación de Basilea (Suiza). Una radio local consigue la revista pero se consigue evitar que destripen el contenido de la exclusiva en las ondas. No es suficiente. Un twittero que se hace llamar Freelancer_09 y que solo tiene unas decenas de seguidores se hace con un ejemplar. "Der Spiegel muy temprano en la estación. Veamos qué trae", escribe a mediodía. Poco después cuelga el esperado titular: "Destapado. Así ve América el mundo". Unos minutos después, Freelancer_09 cuelga la portada de la revista en la que se ven las fotos de los líderes mundiales y lo que dicen de ellos los embajadores estadounidenses: Ahmadinejad ("Es Hitler..."); Berlusconi ("Fiestas salvajes"); Putin ("Macho Alfa")... Freelancer_09, que sigue colgando todas las páginas de la revista, suma cada vez más seguidores. Ya son 240. El efecto de la exclusiva corre peligro de diluirse.
Se evalúan los riesgos. Son bajos. Para empezar, y aunque Freelancer_09, sigue colgando páginas, están en alemán. Las historias internacionales, además, no llegan hasta la página 96. Hay margen para actuar. Aún así, se decide adelantar unas horas la publicación en Internet de la exclusiva mundial.
La exclusiva
Siete y media de la tarde, hora de Madrid. La gran filtración inunda la Red: la diplomacia americana queda al desnudo. Sus planes, sus secretos y sus obsesiones, a la vista de todo el mundo. El Cablegate devuelve más de 11,4 millones de resultados en Google y se convierte rápidamente en uno de los temas del momento en la red social Twitter. Wikileaks se convierte en la segunda búsqueda más solicitada en Google en todo el mundo, solo superada, cosas de la Red, por el actor Leslie Nielsen, fallecido ese mismo día. En España, la palabra se convierte en la que más crecimiento experimenta.
La historia es imparable y está por todos los rincones de la Red.
Se suceden las reacciones. A la mañana siguiente, la secretaria de Estado, Hillary Clinton, comparece ante un grupo de periodistas estadounidenses. "Señora Secretaria: ¿se siente usted avergonzada, personal o profesionalmente, por esta filtración?". Media sonrisa de Clinton. "Bueno, Charlie, como ya he dicho en mi comunicado, tengo confianza en que las relaciones que hemos creado durante esta Administración sobrevivirán a este desafío", dice. Califica la filtración de "robo" y de "ataque a la comunidad internacional". Es la puesta en escena de un control de daños activado semanas antes y que se produce en la víspera de su gira por Asia, que le llevará a encontrarse con muchos de los aludidos en los cables.
Clinton usa en esa conferencia de prensa la palabra desafío y el fiscal general, Eric Holder, ha hablado antes de abrir una "investigación criminal". El presidente Barack Obama no concede preguntas y delega los comentarios sobre el tema en miembros de su Gobierno. Robert Gates, secretario de Defensa, trata de minimizar los efectos del Cablegate y asegura que no complicarán mucho la política exterior de Estados Unidos. Gates recurre a una frase elocuente que quizás exponga el problema de una forma demasiado cruda: "Los Gobiernos tratan con Estados Unidos porque favorece sus intereses, no porque les caigamos bien, no porque confíen en nosotros ni porque piensen que podemos guardar secretos".
Efectivamente, no pueden guardar secretos. O al menos, no en esta ocasión. Así que el miércoles, Obama anuncia la creación de un nuevo puesto: un zar antifiltraciones. Russell Travers, que hasta la fecha había sido subdirector del Centro Nacional Antiterrorista, se encargará de asesorar al presidente para que no se vuelva a producir una apropiación indebida de información de las dimensiones del Cablegate.
El intento de minimizar el golpe fracasa. No cuenta, por supuesto, con la ayuda de los republicanos, muchos de los cuales empiezan a pedir la cabeza de Assange en bandeja. El presentador de la Fox Bill O'Relly pide incluso la ejecución del australiano, mientras el republicano Pete King reclama que se considere a Wikileaks como organización terrorista. En el ala opuesta del Congreso, tampoco se contribuye a que la historia tenga un perfil bajo. Joe Lieberman, senador independiente y ex candidato demócrata a la vicepresidencia de EE UU en 2004 -hoy preside el Comité de Seguridad Nacional de la Cámara Alta-, hace varias llamadas y fuerza al gigante Amazon a que expulse a Wikileaks de sus servidores. La web de las filtraciones llevaba una semana alojada en sus servidores para zafarse del aluvión de ataques informáticos.
A la iniciativa de Lieberman se suma la de miembros del Congreso de Estados Unidos, que tratan de acallar totalmente al grupo de Assange y exigen a su Gobierno que prohíba la visita a la web Wikileaks.org desde direcciones norteamericanas. Además, solicita que se elimine esa dirección permanentemente de todo el directorio de la web.
El jueves, este periódico se pone en contacto con Assange. El australiano, que acaba de entrar en la prestigiosa lista de candidatos a personaje del año de la revista Time, ilustra la situación en la que se encuentra: "Under attack" (en pleno ataque). Al día siguiente, su más estrecha colaboradora insiste en el mensaje: "Tenemos mucho encima: órdenes de arresto, ataques...".
La policía británica acecha a Assange. Lleva oculto desde agosto. La justicia sueca le busca para que testifique por los cargos que se le imputan: acoso sexual y violación. Dos encuentros sexuales que mantiene con dos mujeres en Estocolmo resultan en una doble denuncia. Acaba de agotar su último recurso ante el Tribunal Supremo del país escandinavo. Sobre él pesa una nota roja de la Interpol, una orden de búsqueda internacional que impide que pueda salir de su escondite. Su actual lugarteniente en Wikileaks, Kristine Hrafninn, asegura que ha recibido varias amenazas de muerte. Por si acaso, la organización ha colgado en la página web piratebay.org, una especie de seguro de vida; si algo le ocurre a su fundador, Wikileaks facilitará la clave para abrir el archivo INSURANCE.AES256, una nueva filtración con miles de documentos.
Aunque el cerco se estreche, apoyos no le faltan. El hombre que filtró los Papeles del Pentágono, Daniel Ellsberg, de 79 años, publicó ayer una dura carta en su página web en la que acusaba de cobardía a Amazon por haber expulsado a Wikileaks.
El alcance de la filtración de los Papeles del Departamento de Estado solo es comparable a la que protagonizó este analista militar. Ellsberg desafió a la administración de Nixon sacando a la luz el informe secreto del Departamento de Defensa de EE UU sobre la implicación militar y política del país en Indochina entre 1945 y 1967. Los papeles fueron publicados primero por The New York Times. Los documentos dejaron al descubierto la historia secreta de la guerra de Vietnam y revelaron que existían dos versiones: la que contaba la Administración Johnson al público y la que se urdía en secreto en los despachos.
¿Cuántas veces los periodistas acceden a lo que se cuece en esos despachos? "Hay muchas historias que al final no llegan a la opinión pública", opina Javier Moreno, director de EL PAÍS. "Encontrarse un material probatorio como este constituye un momento mágico para cualquier director de periódico. ¿Cuántas historias sabemos y no podemos contar porque no tenemos material documental para apoyarlas?".
Tener el privilegio de conocer de primera mano cómo se manejan los políticos entre bastidores es algo que ocurre pocas veces. La gran filtración, a través de diarios de referencia, de Internet y de las redes sociales permite al menos poner más trabas al abuso de los poderes y a la ocultación de secretos que no tienen por qué ser secretos.
Como borregos

sábado, 4 de diciembre de 2010
Panamá y el nuevo Parlacen

Listín Diario 03/12/2010.-
La consulta partidaria determinó que la organización política debía presentar candidatos. Un 80 por ciento de los militantes orientó su voto en dirección contraria al líder. Tomada la decisión, inició un proceso de selección de los candidatos que al parecer, por cuestiones que comentaré más adelante, no siguió el camino democrático del proceso que definió la participación.
Algunos diputados del Partido Revolucionario Democrático, PRD, pendiente de todas las fichas del juego electoral con la intención de sacar provecho a los resultados del sufragio, elevaron una instancia ante el Tribunal Electoral pidiendo anular las candidaturas de CD al Parlacen, en razón de que los postulados no habían sido el resultado de una elección democrática en esa organización como lo establecían sus estatutos.
La demanda fue acogida; entonces Martinelli, sin posibilidad de tener representación en el órgano político del Sistema de Integración Centroamericano, SICA, resucitó su antigua posición, solo que ahora, se radicalizó al plantear la salida de Panamá del Parlacen.
Con palabras despectivas, soeces, calumniosas e irrespetuosas, el Presidente se ha propuesto descalificar a esta institución. Se lo propone en el momento que el Parlacen adquiere las facultades vinculantes que le permiten legislar sobre asuntos de integración; que le permiten asumir responsabilidades que ayudarán a fortalecer y acelerar el proceso de unión regional.
Le he escuchado decir que él no es político y no le interesa la política. Pero resulta que gobernar un país es una acción de carácter político, y está en manos de los políticos dirigir los destinos de sus naciones, pues hoy día, en medio de un mundo global, necesitan estar despejados bajo la luz de la integración que servirá de instrumento para hacer frente a los peligrosos desafíos del darwinismo que se traga a los que viven en solitario.
Lastimar al Parlacen, es lastimar el proceso de integración sobre el que cabalga la región. Y como saben los que tienen una visión clara sobre lo que acontece en el mundo, con esta actitud tiramos por la borda la oportunidad de convertirnos en una unidad geoeconómica, atractiva y próspera.