lunes, 29 de diciembre de 2008

Peligros del PLD


Por Mario Vinicio Castillo
Listín Diario 29/12/2008
Hay quienes entre nosotros tienen una opinión zumbona del pueblo nuestro. “Ni agradece favores, ni guarda rencores” se dice con frecuencia, cuando se le quiere menospreciar. Siempre he sostenido que esa aseveración es malvada, injusta, que sólo se explica porque los sectores y facciones que han trabajado en secreto por su hundimiento quieren apartar obligaciones y sacrificios a su favor, a pesar de que saben que ha tenido que vivir entre sus trampas y añagazas.
Pienso que una de las mil maneras de apreciar las dimensiones de Juan Bosch fue la admiración cariñosa que siempre tuvo por el pueblo. No cesaba en resaltar su inteligencia; exaltar su intuición colectiva, su solidaridad y su capacidad para asumir retos dramáticos. Y es que cuando uno se dedica a examinar los hechos de su pasado reciente se encuentra con que los errores, extravíos y maldades que han producido tantos daños y deformaciones del Ser nacional, se anidaron en los planos superiores del mando social, económico y político. No ha sido el pueblo responsable de las caídas que se le han impuesto.
Aún así, cuando ha tenido que elegir lo ha hecho bien. Aunque, preciso es reconocerlo, se le ha sabido mover a error y se le ha visto confundido y hacer selecciones desastrosas de gobernantes inconcebibles. Fue en ocasión de desalientos generalizados cuando se propuso una nueva organización política como un camino aconsejable para guiar la regeneración nacional. Se pensó en la liberación del pueblo bajo un profundo convencimiento de una figura nacional irrepetible de que regenerar era la forma más brillante de liberar.
Si se someten a análisis los móviles para labrar un partido político nuevo, se verá que la verdadera motivación descansaba más en la ética que en la ideología. Ese partido, cuya aparición fuera objeto de burlas precipitadas, muy miopes, era en realidad una inflexión moral de alguien que procedía del litoral del desencanto total, que le llevaba a abandonar una legendaria organización política que había perdido la mística y parecía decidida a llegar al poder, fuere cual fuere el precio a pagar.
A no pocos les pareció chocante e ilusorio hacer confluir tal idealismo con la aprobación del pueblo. Había mucho pesimismo en cuanto a las posibilidades de la regeneración ética. Quizá fue para vencer ese escepticismo público que se asumieron con mayor intensidad objetivos ideológicos, tan dadores de prestigio entonces. He seguido convencido, no obstante, de que la fortaleza de lo pretendido por Juan Bosch hacia la excelencia ética de lo que vendría, resultaba una motivación esencial y poderosa de aquel fenómeno político que surgía.
El PLD nació, pues, del pensamiento de ese hombre excepcional que lo propuso como un proyecto ideal para el cambio sustancial de la cosa pública y dar vigencia a hábitos de mando tan rectos como desconocidos. El pueblo oyó paulatinamente al soñador que, acompañado de un grupo de jóvenes, fueron dando cuerpo a la formación política. Se fue convenciendo el pueblo de que, al fin, habría algo diferente en la lucha política.
Para evaluar su reacción basta examinar las estadísticas electorales a partir del año 1978 y comprobar el curso del apoyo público, que se multiplicaría por diez en su segunda experiencia electoral, y luego, se fue duplicando hasta llegar a verdaderas exhibiciones de poder plebiscitario.
Desde luego, no es mi propósito hacer la descripción, por ahora, de esa ascensión prodigiosa del respaldo del pueblo al sueño de Juan Bosch. Deseo retener solamente que el leitmotiv de que se trataba de algo diferente residió en la convicción pública de que habría que hacer cosas distintas.
Cuatro de esas pruebas electorales se reputan como admirables aplicaciones de la sabiduría del pueblo a la hora de escoger: 1996, 2004, 2006 y 2008. En tres de ellas hubo una candidatura sorprendente que, proviniendo del conocimiento y la cultura del libro, tendría que enfrentarse a las complejas tareas del Estado. No haber sufrido desgaste es sólo una prueba de la medida perseverante de la esperanza pública.
Ahora bien, todos esos triunfos sucesivos han entrañado horas de poder, ya prolongadas, y esto plantea riesgos a cargo de las estructuras de administración que se desarrollan.
Esa es una coyuntura temible, pues con frecuencia envanece a los responsables de los distintos planos de dirección pública. Les hace olvidar el origen profundo de su preferencia, así como la naturaleza y las dimensiones de sus obligaciones para con el pueblo.
He ido inquietándome gradualmente con el curso del comportamiento de la organización política de Juan Bosch, hecha poder reiteradamente. Me preocupa advertir que están apareciendo rasgos deslucidos que podrían arrimarle a un colapso de muchas de sus magníficas energías frente a una fe pública que podría terminar por reducirse. Me temo que el apego y la confianza del pueblo no sean indefinidos. He decidido expresarlo públicamente porque me duele sólo pensar en ello. Quizá buscando prevenir decepciones inmerecidas.
El asunto se puede resumir en esto: en la medida en que el PLD deje de ser algo diferente, al menos que así lo perciba el pueblo, mayor será el peligro de la fatiga popular.
El desencanto no se haría esperar si llegare a convencerse de que se han perdido los términos referenciales de la diferencia. Bosch murió siendo el palio para poder gozar de la seguridad colectiva de que eran algo de excepción. Obrar en el poder sin la mística que aquel coloso lograra establecer, es lo que más se parece al suicidio político en plazo imprevisible.
El apego y el apoyo pueden desaparecer cuando menos se espere y de la forma más sorprendente. El referente moral de un Bosch ido podría eventualmente presionar, consciente o inconscientemente, en el respaldo del pueblo. Lo estoy presintiendo con serio pesar.
Por cosas como esas he estado advirtiendo sobre temas de gobierno tales como la explotación del oro de los sulfuros. Ésta fue concedida en forma atolondrada por una administración de gobierno díscola. Respetar la continuidad del Estado en una cosa así, exige mucha cautela.
Tener memoria de cuáles fueron los desvelos del ilustre muerto acerca de lo que esa delicada fortuna no renovable significa para el país. Peor aún, ahora cuando se está en presencia de daños ambientales letales y eternos. Tan previsibles que ninguna de las empresas beneficiarias de la concesión ha consentido asumirlos como riesgos de la explotación.
Por otra parte, el partido de Juan Bosch tiene que mantenerse vigilante en esa cuestión de las concesiones de obras públicas. Algunas de ellas que fueran ignominiosas maniobras de la pasada administración, donde los presupuestos permanecen abiertos, imprevisibles y existe un pecaminoso mecanismo de repago. Evitar que el Estado pueda tener compromisos financieros latentes que, a la larga, desvirtuaren la idea de lo que es verdaderamente una concesión.
Repetir tales prácticas es decididamente contraproducente. En fin, me atrevo a pensar que en estos momentos el lema del Partido de la Liberación Dominicana bien podría invertirse como para decir con el puño en alto: “Servir al pueblo para servir al partido. Juan Bosch vive”. Es alerta de amigo. Ninguna otra cosa.

sábado, 27 de diciembre de 2008

'¿Quién va a parar a Israel?'


Por Paka Díaz
El Mundo 28/12/2008

"¿Quién va a parar a Israel? ¿Cuándo van a pagar por sus crímenes? ¿Cuándo van a dejar de actuar por encima de la ley, por encima de las resoluciones de Naciones Unidas, por encima incluso de la Corte Suprema israelí? ¿Cuándo vamos a ver a sus gobernantes en el Tribunal de la Haya? ¿A cuántos dirigentes de Hamás han matado hoy? ¿Qué culpa tiene el pueblo?”. La voz pertenece a Nasim Alam, coronel retirado y miembro del Departamento de Relaciones Internacionales de Al Fatah. Nadie tiene respuestas para él.
BELÉN (PALESTINA).- La Plataforma de Mujeres Artistas organiza, en su último día de viaje, actos por la paz y una donación de sangre para las víctimas de Gaza, mientras el pueblo palestino clama por el fin de los ataques.
Esta mañana, un sol de invierno saludaba a Palestina. Ese sol ha sido el único punto de luz de este aciago día. Los bombardeos en Gaza se han convertido en el desayuno de la delegación española formada por 186 políticas, representantes de ONG y medios que acompañan a La Plataforma de Mujeres Artistas Contra la Violencia de Género en este viaje a Palestina e Israel. Hoy era el último día y en la agenda había encuentros en Tel Aviv con organizaciones humanitarias y miembros del Gobierno israelí para pedir la liberación de las presas palestinas. Para finalizar se iba a celebrar un concierto vespertino de la Plataforma con cantantes israelíes como Noa o David Brouza más artistas palestinos. Todos unidos para pedir la paz.
A la llegada a Tel Aviv, miembros de ONG israelíes nos daban una triste bienvenida. Era algo más de la una del mediodía y ya se sabía que los ataques habían producido al menos un centenar de muertos. Tras realizar el encuentro con las ONG, a las cuatro y media se han suspendido las reuniones con los miembros del Gobierno y el concierto, en señal de luto. Ya se sabía que el ataque había sido el más sangriento desde 1967. Hemos regresado a Belén en autobuses silenciosos. Donde ayer había risas y esperanza, hoy sólo se escuchaban crónicas telefónicas de los periodistas. Si la esperanza ha volado de nosotros, qué decir del pueblo palestino.
Al llegar al hotel, a las siete de la tarde, hemos empezado a organizarnos para hacer un acto por la paz, objetivo al fin de este viaje. Primero, donar sangre para las víctimas de Gaza. Como los palestinos no pueden ir, la llevará la Cruz Roja vía Egipto. Después, encender velas en la plaza del Pesebre, en Belén, como homenaje a todas las víctimas.
En el destartalado hospital de Belén hacía mucho frío, pero la bienvenida ha sido cálida. "Para nosotros es muy importante vuestro gesto", nos explicaba Fayez Saqqa, del Consejo Legislativo Palestino de Al Fatah y miembro de la delegación que nos acompaña en el viaje. "El señor Moratinos, al que cariñosamente llamamos Mr. Anestesia, viene y nos habla de paz y de política, pero vosotros nos habláis de humanidad y con el corazón y, en estos momentos, para nosotros es muy importante sentir ese calor, saber que no estamos solos en nuestra lucha, que no nos habéis olvidado".
La cola para donar es bastante larga. Alrededor de 30 personas esperan su turno pacientemente. Como Camila Fernández, de 21 años, violinista miembro de la Joven Orquesta de la Comunidad de Madrid, del grupo de rock minimal No Vacancy y estudiante de Periodismo, que se ha convencido de dar su sangre tras pensar que quizá serviría para salvar al menos una vida. En su caso no ha habido problemas, pero la gaitera de Candás (Asturias) Goretti Alonso Fernández, de 18 años, ha tenido que enfadarse para que la dejaran donar. Sus 18 años y su figura menuda no les parecían suficientes (en Palestina las mujeres no pueden hasta los 20 años): "He tenido que ponerme de morros para que me lo permitieran, pero es que sé que mi grupo sanguíneo, A-, es muy poco común y quizá haya alguien que lo necesite. Si puedo ayudar a alguna víctima, me alegrará mucho". A Goretti le han tenido que buscar la vena en los dos brazos. Al final lo ha conseguido y, tanto los médicos como los miembros de la delegación palestina, la han felicitado por su coraje.
Mientras esperamos, un médico reclama nuestra atención. Tras el llamamiento para la Tercera Intifada, en el cercano pueblo de Husán los jóvenes han empezado a tirar piedras. La respuesta de los soldados ha seguido la tónica habitual: Abrir fuego. El doctor nos ha avisado de la llegada de una ambulancia con un joven malherido. Media hora después, con la cola de donantes algo menor, el personal sanitario del hospital nos advertía que el herido no iba a llegar. Los soldados israelíes han cercado Husán, nadie puede entrar o salir. Al mismo tiempo nos llegan noticias sobre Ramallah. Allí tampoco se puede entrar o salir. Estado de sitio. Un estado tan habitual en estas tierras que los palestinos siguen haciendo su vida, mientras quienes tienen familia o amigos en Gaza tratan de localizarlos.
Son las once de la noche, los muertos alcanzan ya la cifra de 225 y más de 750 heridos de los cuales, nos dicen, muchos están ya clínicamente muertos. Y aún no han podido entrar las excavadoras en los escombros. Y aún no han parado los bombardeos. "Ahora atacan los 'apaches', aviones sin piloto que buscan objetivos concretos con fuego de baja intensidad, pero a las doce de la noche y a primera hora de la mañana volverán a bombardear inmisericordemente. Es la táctica israelí. Hoy lo han hecho en el momento en que había más gente en la calle. Dicen que buscan objetivos militares pero no es cierto. No les importa matar a mujeres y niños, ya lo han demostrado en muchas ocasiones", comenta Fayez Saqqa.
Desde el hospital, ponemos rumbo a la plaza del Pesebre, en el corazón de Belén. A nuestra llegada, todo está ya lleno de velas. Las mujeres de la Plataforma están desconocidamente silenciosas. Unos niños, huérfanos de padre por este interminable conflicto, nos ayudan a encender más. Una voz se escucha en la plaza, una plañidera que no cesa de preguntar. "¿Quién va a parar a Israel? ¿Cuándo van a pagar por sus crímenes? ¿Cuándo van a dejar de actuar por encima de la ley, por encima de las resoluciones de Naciones Unidas, por encima incluso de la Corte Suprema israelí? ¿Cuándo vamos a ver a sus gobernantes en el Tribunal de la Haya? ¿A cuántos dirigentes de Hamás han matado hoy? ¿Qué culpa tiene el pueblo?”. La voz pertenece a Nasim Alam, coronel retirado y miembro del Departamento de Relaciones Internacionales de Al Fatah. Nadie tiene respuestas para él.
Sentados alrededor de las velas, en el frío mármol de la plaza, pedimos la paz. Unas compañeras cuentan que en Barcelona se ha organizado una manifestación en contra de esta matanza. Nos sentimos orgullosos. Pero eso no basta para devolvernos la esperanza. Ayer, en el encuentro con mujeres en Ramallah, dijimos que todas, en este viaje, somos mujeres palestinas, hermanas. Hoy, más que nunca, el pueblo palestino necesita que todos seamos sus hermanos y pidamos, sin dilación y de una vez, que se inicie el proceso de paz. Y esta vez con garantías. Son las dos de la madrugada en Belén, Palestina, y los ataques continúan.

La Navidad y el odio global


Por Manolo Pichardo
Listin Diario 27/12/2008
Occidente celebra, por orientación religiosa, la llegada del Salvador del mundo en medio del odio y la destrucción que nos han acompañado desde que el hombre se fue definiendo como tal y tuvo conciencia de la propiedad privada.
Dominar y defenderse del dominio nos marcan desde que el amor, con su impronta violenta, nos arrastró de gen en gen para raptar el objeto que nos prolongaría como espacie.
Las piedras y el metal sirvieron para construir los instrumentos que hicieran más eficiente el derramamiento de sangre en confrontaciones que, cuerpo a cuerpo, creaban las más dolorosas carnicerías. Hoy, el horror es mayor pues pólvora y uranio enriquecido vuelan sobre nuestra civilización con amagos peligrosos.
Y es que, mientras los todopoderosos con derecho al veto en la ONU, más India, Pakistán e Israel, se aferran al monopolio de la destrucción masiva, Norcorea e Irán defienden su derecho a participar en una posible fiesta destructiva. Los textos religiosos que hablan de la llegada de un salvador dan cuenta de que él predicó el amor, pero el mensaje fue impuesto por su iglesia al filo de la espada y las torturas.
Quizá por esa herencia de odio nacida de un mensaje de amor, Occidente, comandado desde el continente de la Esperanza, recurre a la mentira para afianzar su dominio, para garantizar el acceso a una energía que se agota de manera irremisible mediante un terrorismo de Estado que engendra uno multiforme y sin rostro, tan maldito y desalmado como el primero.
El alma noble que nos debe llevar a la emulación de aquel relato religioso en que se multiplicaron los panes y los peces para dar a los hambrientos, no está presente en los occidentales que nos llamamos cristianos.
Están las armas que destruyen los aparatos productivos de los débiles, con lo que se genera más hambre, enfermedades y desigualdades irritantes. Los zapatazos quizá no resuelvan nada, pero al menos desahogan.

jueves, 25 de diciembre de 2008

A zapatazo limpio


Perspectiva Ciudadana 17/12/2008
Al puntapié recibido por la administración republicana en las recién pasadas elecciones en Estados Unidos se agregan ahora los zapatazos lanzados por el periodista iraquí Muntadar al-Zeidi contra la cabeza de esa administración, George Bush, en Irak.
La imagen del presidente perturbado, sorprendido y avergonzado ha dado la vuelta al mundo en horas y el periodista iraquí es hoy la encarnación de millones de hombres y mujeres que alrededor del Planeta abominan de quien será recordado como uno de los peores presidentes de la historia estadounidense.
Mentiroso consumado, aceptó y defendió una mentira burda para invadir y destruir un país en aras de controlar y usufructuar su petróleo.
Déspota envanecido, ha perpetrado todas las violaciones de los derechos humanos y de la soberanía de muchos países en aras de una supuesta guerra contra el terrorismo que no ha parado mientes en ningún tipo de perversión.
Arrogante impenitente, soltó de nuevo los demonios del ya contenido aparato de espionaje y torturas de la CIA y llevó la guerra sucia a extremos que la humanidad creía ya superados.
Ignorante redomado, no supo que ser presidente de la primera potencia mundial ponía sobre sus hombros una enorme responsabilidad para con los suyos y para con el mundo. Lejos de gobernar para su pueblo y para la humanidad, sirvió los intereses de un grupo ambicioso y de ideas retorcidas y el resultado no puede ser más deprimente y desafortunado para su pueblo y para la humanidad. Trató de imponer su credo rancio a todo el mundo y hoy su administración no pueden estar más desacreditada y odiada.
De Irak, en Medio Oriente, a Guantánamo, en el Caribe, todo habla de una pudrición moral que hoy hunde a Wall Street y a todo el sistema económico capitalista gangrenado por un ejercicio del Poder que no puede ser más inmoral.
Si no va a un tribunal penal internacional para ser juzgado por crímenes sin nombre, es porque ese aparato judicial no es más que un tablado donde se representan las escenas previamente arregladas por los jefes del mundo.
La herencia que recibe Barack Obama es de tal ruindad que no hay manera de que ambos no pasen a la Historia: Bush como la personificación de la ruina moral y material de su país, y Obama como la concreción de su última esperanza.
Los zapatazos recibidos por Bush no pueden ser más simbólicos.

martes, 23 de diciembre de 2008

Centroamérica y el Caribe serán las subregiones más afectadas por estancamiento del turismo

El Nuevo Diario 23/12/2008
Centroamérica y el Caribe serán las subregiones más afectadas por el estancamiento del turismo causado por la crisis financiera. Alrededor del 75% de los turistas que llegan al Caribe de habla inglesa, más del 40% de los que visitan Centroamérica, y sobre el 75% de los eligen Cuba y República Dominicana provienen de economías desarrolladas afectadas por la recesión, según el Balance preliminar de las economías de América Latina y el Caribe 2008 recientemente presentado por la CEPAL.
La Organización Mundial del Turismo (OMT) estima que en 2008 el crecimiento global de esta actividad se situará entre 2% y 3%, cifras distantes del 6,6% logrado el año pasado. En 2009 prevé una expansión menor de entre 0% y 2%.
La actividad empezó a sufrir una fuerte desaceleración entre junio y agosto de 2008 debido al creciente deterioro de los ingresos reales y las expectativas de los consumidores, a la volatilidad cambiaria, y a la menor disponibilidad de crédito de consumo a raíz de la crisis financiera.
Según el informe de la CEPAL, en América Latina y el Caribe el turismo es una de las actividades económicas que más progresó en los últimos años y su importancia ha aumentado en la generación tanto de valor agregado, como de divisas.
En el Caribe las exportaciones de servicios asociados al sector representan alrededor del 20% del PIB, mientras que en Centroamérica este porcentaje alcanza al 5% en promedio, pero se acerca al 10% en República Dominicana, Panamá y Costa Rica.
Expresado como porcentaje del PIB, el consumo turístico en países del Caribe de habla inglesa -con la excepción de Guyana, Suriname y Trinidad y Tabago-, se sitúa entre el 15% y el 41%. En relación al porcentaje de las exportaciones de bienes y servicios, este consumo es aún mayor, ya que el turismo es la principal fuente de divisas y el motor del dinamismo de las economías.
En los primeros ocho meses de 2008, la llegada de turistas a Centroamérica y América del Sur siguió creciendo, con tasas del 9,4% y el 7,2%, respectivamente. Pero en el Caribe creció sólo un 3%.
Entre junio y agosto la demanda turística caribeña se estancó debido a la disminución de visitantes a las Bahamas, Barbados, las Bermudas y Puerto Rico, cuatro destinos visitados mayoritariamente por estadounidenses y europeos. En México, los arribos aumentaron un 4,8% en igual período, pero luego comenzó a observarse una disminución del flujo turístico.
La menor inflación y la depreciación monetaria en varios países de América Latina y el Caribe podrían compensar parcialmente el impacto que provocará la crisis financiera en el turismo regional. La competitividad en precios y la situación cambiaria entre los destinos turísticos resultará relevante para sostener la actividad.
Además, de acuerdo al estudio de la CEPAL, la inversión efectuada en varios países en años recientes los coloca en mejor posición para disputar competitivamente el flujo decreciente de demanda que se vislumbra en el horizonte.

sábado, 20 de diciembre de 2008

Zapatazos, Bush y Bachelet


Por Manolo Pichardo
Listín Diario 20/12/2008.-

En medio de la crisis financiera por la que atraviesa el capitalismo, dos noticias vendidas como light se produjeron esta semana. La primera de ellas involucró al saliente presidente de los EE.UU. sorprendido al iniciar una rueda de prensa en Irak, por dos zapatos lanzados que, sin hacer diana, le pusieron en aprietos. Los lanzó un periodista de aquel país mientras recordaba a Bush los miles de muertos que había provocado por la invasión que ordenara y que ahora confiesa como error.
Este hecho no es cosa ligera, pues detrás de los zapatazos hay toda una historia de mentiras, crímenes, torturas, negocios turbios y un montón de verdades ocultas que han humillado a los pueblos árabes y avergonzado a estadounidenses que jamás compartirían las monstruosidades de una pandilla de desalmados que cegaron miles de vidas inocentes por oro, dinero y venganza.
El periodista con sus manos llenas de tinta y su boca de verdades debió ir a los tribunales, mientras la encarnación del cinismo y la arrogancia anda por ahí goteando sangre con una espectral sonrisa escupiendo palabras de arrepentimiento, consciente de que su destino nunca se asemejará al de Milosevic a pesar de que los muertos le hunden los hombros más que al serbio.
Muntazer al Zaidi no cuenta con halcones y un occidente cómplice y cobarde, sólo con su ira y dignidad; el otro, además de su odio y entrañas primitivas, cuenta con ellos, por eso se despedirá del mundo con la impunidad que partieron Pinochet y Franco, porque a los dioses los inventaron ellos y están a sus servicios como peones del mal, moviendo al cielo para que truene por su causa como una virgen lo hizo en favor de los españoles para aplastar a los taínos.
La otra noticia fue el baño de la presidente de Chile, Michelle Bachelet, tras el cual, se esconde una cumbre latinoamericana sin padrinos poderosos, la que toma en su regazo a la solitaria y marginada Cuba, con la intención de, sin exclusiones, avanzar en la construcción de un camino propio que abra un espacio latinoamericanista en la comunidad internacional, de trabajar sin imposición una agenda que priorice los temas que incumben a nuestros países.

martes, 16 de diciembre de 2008

Uso de fondos de pensiones


Por Manolo Pichardo
Listín Diario 14/12/2008.-
He escuchado a los dirigentes del PRD oponerse al uso de los fondos de pensiones para financiar obras de infraestructura y viviendas para los sectores más necesitados como lo anunció el presidente Fernández esta semana. Argumentan que con ello se pondrían en riesgo las pensiones de los trabajadores.
Como ahora tocan con guitarra, olvidan que cuando lo hacían con violín salvaron los ahorros de los ricos castigando a todo un país y, sobre todo, a los que menos pueden, por lo cual no les luce ahora autoproclamarse como los defensores de los trabajadores.
La capitalización individual, un experimento del neoliberalismo que vino a sustituir el sistema de reparto, sirve, ante la crisis financiera global, como instrumento para implementar políticas de corte keynesianas, al utilizar sus fondos para invertir en obras de infraestructuras y con ello dinamizar la economía mejorando la competitividad del país, generando mayor crecimiento y, como consecuencia, dar a los ciudadanos y ciudadanas mejor calidad de vida.
Lo anunciado por el Presidente de la República no es nada nuevo, pues estos fondos, provenientes de la parte previsional del sistema de seguridad privado que se comenzó a implementar a partir de los años 80s, se invierten de esta manera en los países que han adoptado el régimen de capitalización individual.
En América Latina es común, y Chile, la primera nación en implementarlo, lidera este tipo de inversión y, con su experiencia, ha demostrado que éstas dieron la diversificación que disminuyó el riesgo e incrementó la rentabilidad de los fondos; por ello, Argentina, Brasil, Perú, México, Colombia y otros han imitado la vieja práctica chilena.
No es verdad que los fondos ociosos y en las bóvedas de los bancos están más seguros, pues la crisis financiera global nos ha demostrado que las instituciones de intermediación financiera más poderosas del mundo no están a salvo del colapso. Así pues, con una supervisión estricta de su uso, los fondos de pensiones se deben invertir, no sólo en coyuntura de crisis, sino como política permanente.

sábado, 13 de diciembre de 2008

La conciencia global


Por Manuel Domínguez Moreno
Cambio 12/12/2008.-


El capitalismo ya estaba muerto mucho antes de que cayese Wall Street y de que Bush reconociese públicamente que se equivocó, que fue un gran error la guerra de Irak, que será la historia quien lo juzgue aunque él nunca haya aprendido nada de ella porque no es posible extraer ninguna enseñanza de aquello en lo que no se cree. La historia, para los que como él carecen de conciencia y pisotean la ética y la moral, es un arma arrojadiza en el tiempo que permite responsabilizar al pasado de los propios errores sin caer en la cuenta de que el futuro pondrá a cada uno en su sitio, si es que alguna vez hubo futuro. Debería repasar los textos de uno de los grandes de la literatura norteamericana, Henry James, que explica que la lucidez retrospectiva les llega a todos los seres humanos, por lo menos una vez, cuando interpretan el pasado a la luz del presente, con la razón que surge de los hechos, como señales indicadoras que aparecen en lugares donde nunca antes las habían visto. El viaje recorrido se representa gráficamente con todos sus pasos falsos, sus observaciones erróneas, su engañosa geografía. Cabría esperar que los seres humanos comprendiesen entonces muchas cosas, pero no sucede así. Por eso, tanta irresponsabilidad, tanta frivolidad y falta de conciencia, tanto crimen sin castigo pueden convertirse en culpa y quien hoy se despide como un hombre que se equivocó mañana es posible que tenga que responder penalmente por sus errores. Antes de reconocer una mentira deberíamos asegurarnos que no nos engañamos con otra. Fue Voltaire quien dijo que las falsedades no sólo se oponen a la verdad, sino que a menudo se contradicen entre sí. Nos disponemos a enterrar el capitalismo y el socialismo pero no hemos sustituido sus bases ideológicas por un nuevo pensamiento y, a fin de cuentas, tanto el socialismo como el capitalismo hunden sus raíces en un modelo de sociedad, tienen señas de identidad culturales y defienden una moral y un comportamiento ético. Si erraron y ya no sirven, no fue por su formulación teórica sino por la corrupción de hombres que se equivocaron al interpretarlos y manosearon el poder hasta ilegitimarlo. Es verdad que todas la cosas ya fueron dichas, pero como nadie escucha es preciso comenzar de nuevo como supuso André Gide, para quien muchas veces las palabras que tendríamos que haber dicho no se presentan ante nuestro espíritu hasta que ya es demasiado tarde. Ahora empezamos a comprender qué querían decir todos aquellos que nos hablaban de los efectos perversos de la globalización. Sin embargo, ahí está, imparable. No es posible negar un fenómeno que se manifiesta de forma tan contundente. Será necesario pues encauzarlo, darle forma, sostenerlo con ideas. Es la hora del multilateralismo, del equilibrio, de la sosteniblidad, del nuevo orden internacional, de repensar el mundo y formular las bases que nos permitan salir del atolladero y vislumbrar soluciones. Basta ya de buscar justificaciones y excusas en el pasado y de transferir responsabilidades al futuro. Cada vez que oigo hablar del desengaño ideológico de Greenspan me pongo a temblar. Porque la crisis es real, no un espejismo. Ahí está la frustración y el nihilismo. Todo lo que ha ocurrido no hace sino reflejar las contradicciones del sistema, su incapacidad y su agonía. Habrá que armar ideológicamente la revolución de las conciencias para no permitir que nadie vuelva a intentar nunca apropiarse de la historia porque, en palabras del chileno Roberto Bolaño, no se puede destruir lo que no se posee.

viernes, 12 de diciembre de 2008

¿Ganó el socialismo?


Por Joaquín Jiménez Maxwell
Diario Libre/12/12/2008

Desgraciadamente la ideología marxista y leninista en sus inicios cayó en manos de dos psicópatas que arrastraban problemas psicológicos desde su niñez: José Stalin en la Unión Soviética, y Mao Tse-Tung en China, quienes con sus criminales acciones colectivas, a nivel de exterminio, no sólo desacreditaron dicha ideología; sino que le proporcionaron al mundo capitalista bastante material mediático para su descrédito y para que la Iglesia Católica, dentro de su ideología conservadora, calificara a los comunistas de ateos y disociadores.Durante todo el tiempo llamado de la "guerra fría", cuando la Unión Soviética y China trataban con métodos violentos de conquistar al mundo, los países capitalistas, bajo el mismo sistema, imponían sus criterios, creando dictaduras militares en todo el mundo, especialmente en Latinoamérica. Más de 20 regímenes democráticos fueron derrocados, la mayoría en forma sangrienta con el mismo propósito.La democracia capitalista corsaria, practicada por los Estados Unidos durante todo el siglo XX, es el sistema de gobierno más perverso que pueda existir; su método para producir riquezas está fundamentado en la explotación humana, el soborno, el asesinato vil y en la ley de arrebatarle, diplomática o bélicamente, las riquezas de los países más débiles; método que sofisticaron con un traje llamado neoliberalismo y una etiqueta, la cual bautizaron como la globalización económica. ¿El propósito? Siempre ha sido el mismo: explotar económicamente a los más débiles.Dice un refrán popular: "no hay mal que dure cien años, ni cuerpo que lo resista" y ningún negocio en el mundo sustentado en el robo, la estafa, el corsarismo, o en base a lacayos políticos o el gangsterismo, es imposible que subsista. El socialismo cubano, que no fue impuesto gratuitamente por sus líderes revolucionarios, Fidel Castro y el Che Guevara; sino porque EE.UU. los obligó a buscar un padrino que les protegiera, han demostrado creer más en Dios que George W. Bush, pues pese a las precariedades económicas que ha sufrido la isla en el último medio siglo, por el criminal bloqueo de los ya casi ex-dueños del mundo, deben sentir vergüenza frente a un pobre país con la más alta inversión en educación de América: el 9.8 de su PIB y el de más bajo analfabetismo, de apenas un 0.2%. Destacados economistas internacionales, hace más de dos años, vaticinaron que existían todas las evidencias de que la China Comunista se convirtiera en la primera potencia económica del mundo, sin siquiera sospechar, la presente tormenta económica que estremece a la tierra del tío Sam.Cuando en el 2006, varios economistas independientes se refirieron a la inminente caída de EE.UU. como potencia económica, y la posibilidad de que China comunista ocupara su lugar, ya el Consejo Nacional de Inteligencia conocía dicha información; pero esperó hasta el día 20 del mes de noviembre para hacerla pública, con la advertencia de que China, la India o Rusia tienen las posibilidades de apoderarse de la hegemonía mundial.Desde el punto de vista comercial, ya China es el país de mayor exportación a nivel global; pero más aún, mientras en el último medio siglo, EE.UU. se dedicó a derrocar los gobiernos constitucionales con fines corsarios, la China Comunista invirtió su tiempo y esfuerzos diplomáticos pacíficos en desarrollar sus relaciones comerciales con todo el mundo; logrando tan excelentes resultados, que hoy en Sudamérica, sólo con excepción de Colombia, los demás países del Cono Sur están comercializando con la China Comunista, en base a contratos con intereses bilaterales, no sólo de interés unilateral al estilo norteamericano.Para desgracia de EE.UU., hace aproximadamente medio siglo que los europeos se inventaron el socialismo: sistema de gobierno con un "chin" de comunismo y otro poquito de capitalismo. ¡Tremendo éxito! La pregunta del millón de dólares sería: ¿Cuál será la actitud de Barack Obama, como Presidente de Estados Unidos, quien encuentra un país en bancarrota total; todos sus aliados europeos, incluyendo la Madre Patria, el Reino Unido, practican la política socialista y los países sudamericanos, incluyendo las Guyanas y excluyendo a Colombia, han entrado en un proceso de conversión al socialismo? Probablemente, un gran sector del capitalismo corsario norteamericano, especialmente republicano y texano, no querrán admitir su derrota; pero todo parece indicar que ganó el socialismo.

lunes, 8 de diciembre de 2008

La Agencia de la Energía pide 20 nucleares más al año para combatir el cambio climático


El País 08/12/2008.-

La Agencia Internacional de la Energía (AIE) ha pedido hoy "un new deal de energía verde" para revolucionar el sistema energético si el mundo quiere afrontar el cambio climático. Nobuo Tanaka, director ejecutivo de la Agencia Internacional de la Energía, ha presentado en la Cumbre del Clima de Poznan (Polonia) las necesidades que, a su juicio, tiene el planeta para estabilizar la concentración de gases de efecto invernadero en 450 partes por millón y limitar el aumento de temperatura a dos grados centígrados. "Necesitamos una revolución en el sistema energético. Necesitamos 20 plantas nucleares al año, 18.000 nuevas turbinas de viento y 30 plantas de captura de carbón al año. Tenemos que enviar el dinero a una energía baja en carbono. ¿Están los gobiernos preparados para eso?", se ha preguntado.
"Sin medidas adicionales, las emisiones de gases de efecto invernadero crecerán un 97% en 2030 y eso implica un aumento de seis grados de temperatura. El mayor aumento de emisiones procede de plantas de carbón de países de fuera de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), como China e India. Esto no es sostenible", ha afirmado para defender que el mundo necesita una revolución energética.
"El 54% de la reducción de emisiones procede del sector de la energía para llegar al escenario de 450 partes por millón", ha señalado. Ese es el nivel de concentración de gases de efecto invernadero en el que teóricamente el aumento de temperatura se limitaría a dos grados centígrados. Actualmente, la concentración de gases de efecto invernadero en la atmósfera es la mayor en 650.000 años debido a 150 años de quema de combustibles fósiles, principalmente carbón y petróleo. Estos gases retienen parte del calor que atrapa la Tierra y calientan el planeta.
Ese green new deal es un concepto cada vez más repetido en Poznan. "Roosevelt construyó carreteras y pantanos para levantar la economía tras la gran depresión. Obama construirá redes eléctricas y energías renovables", explica un veterano asistente a estas cumbres.
Tanaka ha manifestado en declaraciones a EL PAÍS que el actual precio del petróleo es un espejismo. "El petróleo volverá a subir y tenemos que acostumbrarnos a precios altos". La AIE también apuesta por el secuestro y almacenamiento de carbono, los planes para capturar el CO2 en la chimenea de las centrales de carbón y enterrarlo bajo tierra. "La captura de CO2 debe ser un mecanismo de desarrollo limpio", el sistema por el cual los países ricos se pueden descontar emisiones en los países menos desarrollados mediante inversiones. Y ha reclamado que todos los países limiten sus emisiones, en una declaración que apunta a China e India: "Incluso si todos los países de la OCDE dejaran de emitir mañana superaríamos las 450 partes por millón de CO2".
La AIE ha dejado claro que su organismo recela de la nueva agencia internacional de energías renovables que impulsan España, Alemania y Dinamarca, que aspiran a ser sede. "No está claro si saldrá adelante. Falta el dinero. Pero nosotros ya hacemos mucha investigación en renovables. No debemos duplicar esfuerzos".

sábado, 29 de noviembre de 2008

Deng Xiaoping y Mijail Gorbachov



Por Manolo Pichardo
Listín Diario 29/11/2008.-
Lenin construyó un Estado socialista forzando las teorías de Marx que plantean que ese sistema se establecería allí donde el capitalismo estuviera más desarrollado. Stalin, su sustituto, encontró un país que, en algunos lugares remotos, se daban aún relaciones de producción de tipo feudal.
Utilizó, además de su inteligencia, las fuerzas represivas para industrializar el país movilizando desde el campo a millones de ciudadanos que se convirtieron en obreros citadinos y, en poco tiempo la URSS se convirtió en un poderoso imperio que lideró a Europa del Este, rivalizando por décadas con EEUU que estuvo al frente del polo capitalista.
El liderazgo soviético no llegó por causalidad pues el papel desempañado por el Ejército Rojo, sus aportes indiscutibles en el conflicto en que aportaron 22 millones de vidas, ganando las batallas más decisivas a las fuerzas de Hitler y sus aliados, le dieron el prestigio y liderazgo que ejerció. Khrushchov intentó reformar y no pudo. El modelo soviético se fue agotando y llegó a su punto crítico durante los últimos años de Brezniev.
Andropov llegó y murió sin que definiera nada en torno a lo que encontró, pero asumió al poder Mijail Gorbachov que, con su perestroika y glasnost, intentó reinventar el socialismo, haciéndolo más democrático y transparente. Fracasó en su intento presionado e infiltrado por occidente.
Su falta de carácter dejó que fuerzas sociales manipuladas desde fuera, dieran el tiro de gracia al régimen que agonizaba llevándose de paso a toda Europa del Este.
Se buscaba extender el efecto dominó y Deng sintió también las presiones, pero llevó las reformas a su estilo, por lo que no le tembló el pulso para aplastar al movimiento estudiantil en la plaza de Tiananmen.
El gran reformador que antes de estos acontecimientos había iniciado las reformas desde el campo, dio impulso a su proyecto abriendo la economía a la inversión privada, iniciándose con ello la acumulación originaria de capital que está convirtiendo a China en la nación más poderosa del mundo.

miércoles, 26 de noviembre de 2008

Liderazgo pobre

Por Manolo Pichardo
Listín Diario 22/11/2008.-
En mi adolescencia era un apasionado de los debates políticos. Seguir las declaraciones de Juan Bosch, José Francisco Peña Gómez y Joaquín Balaguer o escucharles debatir sobre los problemas nacionales e internacionales entusiasmaba. La izquierda tradicional, como solía decir el fundador del PLD, aportaba al entusiasmo, siempre recitando citas de Mao, Lenin, Marx, Trotsky, Enver Hoxha o creando, siempre sustentado en el marxismo, todo un armazón teórico para justificar posiciones muchas veces alocadas. El asunto es que las ideas estaban a la mano, no sólo en los partidos y las universidades sino en los clubes y las esquinas, en las mismas que hoy se distribuyen los idiotizantes estupefacientes.
Lo curioso es que el nivel de instrucción del pueblo dominicano era minúsculamente inferior al que ha alcanzado para estos días en que Milagros Ortiz, Hugo Tolentino Dipp, Tony Raful, Ivelisse Prats y el resto de los pensadores del PRD no tienen posibilidades de optar para presidir el partido, pues el puesto parece estar reservado para el marketing y el dinero que ha sido capaz de suplantar los cerebros de aquella organización, como ocurrió con la candidatura a la presidencia de la República en el 2000 para desgracia de todos. En el PRSC la cosa es peor, pues ya vivimos el circo del torneo electoral pasado que pretende instalarse ahora en la dirección política de la organización. Allí el cerebro anclado en la Máximo Gómez 25 atrofió a los demás que no pudieron crear perfiles presidenciables ni de cuadros partidarios capaces de arrastrar y enloquecer con discursos a su militancia.
En el PLD las cosas son distintas, tiene cerebros como en el PRD, con la diferencia de que son más y hasta hoy no les han permitido a los bufones alzarse con el cetro ni la corona del partido ni el país, aunque éstos acechan y avanzan peligrosamente cerrándoles el paso a los que están en el banco, esperando el turno al bate. Lo malo es que, para lograrlo, seducen a los dirigentes de mayor nivel como si pescaran en río revuelto.

sábado, 22 de noviembre de 2008

La preocupante situación del PLD





(Carta al Comité Político)

En los últimos días dirigentes peledeístas han manifestado públicamente preocupación por la situación de inercia en que se encuentra nuestra organización política. Pienso que hacer uso de los medios de comunicación para llamar la atención sobre lo que nos ocurre, no es lo recomendable; sin embargo, el mismo estado de parálisis, de desmonte de las estructuras orgánicas que no permiten canalizar estas inquietudes desparramadas entre dirigentes de todos los niveles, lo justifican.

Y es que, a partir de la masificación que eliminó la formación de los militantes, este partido ha caído en un estado degenerativo que lo lleva a convertirse en una entidad similar al Partido Revolucionario Dominicano o al Reformista Social Cristiano, antítesis del proyecto que concibió Juan Bosch cuando el 1973, abandonó junto a un reducido número de compañeros, la organización que ayudara a construir en 1939, por considerar que había jugado ya su rol histórico.

La práctica clientelista nos ha arropado a pesar de que desde el 73 la combatimos porque en ella se conjugan el irrespeto a la dignidad del pueblo dominicano y los vicios que brotan de una parte de la sociedad compuesta en su mayoría por bajos pequeños burgueses que se enrolan en la actividad política para ascender socialmente como vía para alcanzar ascenso económico.

Nos fuimos abriendo y con ello abandonando nuestra mística, nuestros métodos de trabajo y, en una sociedad condenada al conocimiento para poder subsistir, sepultamos los círculos de estudio, las charlas, la revista Política: teoría y acción como órgano de debate ideológico, y en fin, nuestra fisonomía fue cambiando para ser cada vez más parecida a la del PRD con todo y el “entren to´” que nos ha servido para abultar una nómina de miembros de la que salen nuestros candidatos a puestos electivos que, en muchos casos, son una vergüenza.

El canibalismo caracteriza los procesos internos destinados a escoger los candidatos a puestos electivos; el dinero corre a borbotones y los más vivos, los que se pueden agenciar recursos económicos sin importar la procedencia, alcanzan las nominaciones por encima del compañero capaz y meritorio, por encima del militante que ve la política como un instrumento para servir a la sociedad y no a intereses extraños.

Pero lo peor es que durante los procesos internos para escoger la dirigencia partidaria, estos vivos que, forrados en dinero pueden comprar comités intermedios enteros, se les imponen a los verdaderos militantes, con la complicidad de altos dirigentes que valoran a los compañeros por los recursos económicos que puedan mover, la cantidad de gente que pueda aglutinar, sin importar que sean comprados como en carnicerías y, por último, y esto ya es escaso, por el nivel de influencia que puedan tener en los medios de comunicación.

En medio de este desorden mayúsculo, los comités de base no existen, son fantasmas aparecidos para manipular los procesos de votación internos y, en consecuencia, los comités intermedios, municipales y provinciales corren la misma suerte, porque son un fardo de papeles que algunos presidentes cargan debajo del brazo para negociar cualquier asunto.

El secretariado ha desaparecido porque las secretarías pasaron a ser feudos de los titulares que no las reúnen sino que de vez en cuando dan órdenes a los subsecretarios para que hagan tal o cual trabajo. Esto en honor a la verdad tiene sus excepciones, pues hay secretaría que aún con el sentido de propiedad que les dan sus titulares, mantienen cierto ritmo de trabajo. Pero aclaro que esto siempre ocurre en medio de unas relaciones entre reyes y peones, donde los últimos no pueden tocar al primero, contrario a como ocurría cuando los organismos y órganos del partido funcionaban y eran respetados, cuando las decisiones eran colectivas, producto de las discusiones abiertas y el voto.

El Comité Central ha pasado a ser una figura decorativa sustituida, en violación a las disposiciones estatutarias, por el Comité Político que de hecho se convirtió, de órgano, en organismo con poderes para intervenir en todo y decidir sobre todo, anulando el resto de la organización y esto con el agravante de que en años han puesto más empeño a los asuntos de gobierno que a los cuestiones partidarias.

Para estos días el CP, no dudo que con buena fe, creó unas comisiones especiales para evaluar la marcha del partido. Esto estaría maravilloso si con ello no se violara lo que establecen los estatutos que dan esas facultades al Comité Central. Pero además, estas comisiones vienen a sustituir a las secretarías del partido, con lo que se violan los procedimientos institucionales. ¡Esto resulta increíble! ¿Cómo podemos dinamizar el partido violando los mecanismos institucionales? ¿A dónde llegaremos si comenzamos, además de todo lo que nos ocurre, a crear comisiones que suplanten los órganos de trabajo del partido establecidos estatutariamente?

La combinación del derrumbe del muro berlinés con la apertura, la eliminación de los círculos de estudio y la desaparición de los órganos de difusión de nuestra organización, desdibujó nuestro perfil ideológico, por ello es común ver entre los miembros del partido militantes del liberalismo económico, izquierdistas que añoran la revolución bolchevique y centroizquierdistas convencidos de que nuestro partido debe adherirse a las corrientes que promueven la economía social de mercado.

Como partido no fijamos posición en torno a los grandes temas nacionales e internacionales, y cada cual, partiendo de su orientación ideológica, de sus simpatías, asume posiciones públicas que dejan en el desconcierto a amigos y simpatizantes nuestros que ven con espanto cómo el organizado y siempre orientado partido de Juan Bosch se va pareciendo al monstruo creado por Frankenstein, compuesto por partes de cadáveres diseccionados.

Por otro lado, hay mucha inquietud con relación a la renovación de las direcciones medias, municipales y provinciales, pues sus dirigentes están en situación de ilegitimidad desde hace años sin que esto llame la atención del CP, aunque, desde el CC hacia abajo, el asunto se torna preocupante.

No dudo que la impotencia llevara a algunos compañeros a desahogarse en los medios de comunicación, que este fuera un recurso extremo para llamar la atención y se comience a detener este acelerado proceso de deterioro que padecemos.

El PLD sigue siendo el instrumento político para continuar el proceso de transformación de nuestra sociedad impulsado desde nuestros gobiernos, pero debemos rescatarlo para que la desazón no nos encamine a la frustración por entender que fracasamos como partido y como dirigentes políticos que no supieron aprovechar la oportunidad que les dio la historia para redimir del atraso al pueblo dominicano.

Hay tereas pendientes con el país, pues los temas energético y de la educación nos han desbordado, y en un mundo de economías abiertas no podremos ser competitivos si no avanzamos en ellos para que no sean un obstáculo al desarrollo. Por ello creo que debemos rescatar el partido, para, como organización, ser un soporte del gobierno en la tarea de seguir empujando hacia el desarrollo sostenido.

No destruyamos el partido, no enterremos la esperanza, no matemos el futuro, no nos permitamos el fracaso, que la historia nos acecha.

Manolo Pichardo
Santo Domingo, D.N.
Noviembre 11 de 2008.-

viernes, 21 de noviembre de 2008

Saramago proclama el "suicidio" del capitalismo




Si hace años Nietzsche diagnosticó la muerte de Dios, hoy José Saramago ha hecho lo propio con la religión del mercado. "El capitalismo se suicidó", ha indicado el premio Nobel en una entrevista concedida al diario Público. A sus 86 años, el escritor sigue apostando por las nuevas generaciones en las que delega la revolución pendiente: "volver a la ética", aunque suene "antiguo". En su opinión, sólo ellas pueden regenerar el sistema.José Saramago se está recuperando de una larga convalecencia, pero vuelve con las pilas cargadas. El literato tuvo una neumonía que le mantuvo ingresado durante un par de meses. Ahora, no obstante, regresa a los ruedos con un libro nuevo que saldrá a las librerías mañana. "El viaje del elefante" es el título de su última obra, en la que se narra el viaje de este animal desde Lisboa hasta Viena. El motivo de su peregrinación es que "no tiene oficio ni beneficio, ni esperanza de provecho". Un leitmotiv totalmente capitalista al que Saramago se refiere como una "metáfora de la vida", si bien se desmarca de esta ideología. En su opinión, no somos lo que producimos, "somos lo que hacemos", lo cual "tiene un sentido más digno".
Descomposición del sistema Al hilo del sistema capitalista, el escritor admite que ha sufrido un "proceso de descomposición" del que "no nos dimos cuenta". "Las hipotecas basuras fueron el primer síntoma de lo que ocurrió", apunta. La degradación sistémica "incluso sorprendió a aquellos que defendían la idea peregrina del señor Fukuyama de que la historia se había acabado, que habíamos llegado a un punto en el que no habría cambios". En este aspecto, Saramago opina que la transformación que hace falta ahora mismo es aquella que permita "volver a la ética".
No basta con refundar el capitalismo El escritor reniega de la pretendida refundación del capitalismo, objetivo de la pasada cumbre de Washington. Refundar implica "cambiar algo para que todo siga igual", una reacción, por tanto, insuficiente: "el trauma ha sido suficiente como para pensar que con una mano de pintura no basta. No sé qué pasará, pero tengo claro que el capitalismo se suicidó", remarca. Sobre el futuro, tiene más incertidumbres que certezas. "Supongo que ocurrirá la creación de instrumentos de control para supervisar las operaciones financieras. Pero si no se acaban los paraísos fiscales, si no se aplica la tasa Tobin, etc… no sé qué pasará".
El poder de las generaciones Preguntado sobre si necesitamos a Marx, el literato admite que se le está "resucitando" y "reeditando". "Pero, ¿estaremos en condiciones de estudiar a Marx desde nuestra época?", inquiere retóricamente. Una vez más, traslada a las generaciones venideras la misión de regenerar el sistema. "Creo en las generaciones. Creo que hay generaciones capaces de crear, de generar y de construir. Si la generación a la que vosotros pertenecéis es capaz de tomar la decisión de reaccionar y de expresar las dudas que hay que mantener vivas, porque la seguridad es engañosa, podréis ser una de las generaciones necesarias. Yo no creo que la literatura salve nada, porque si pudiera hacerlo ya lo habría hecho. Todo eso quedó en el pasado y no cambió nada".


EL PLURAL.COM

domingo, 16 de noviembre de 2008

¿Dónde se han metido los neoliberales?

Por LUIS DONCEL - El País 16/11/2008

Los economistas que abogaban por desregular el sector financiero se debaten ahora entre admitir su error o defender los mismos postulados

"Es demasiado pronto para pronunciarme". El ex primer ministro chino Zhou Enlai echó mano de la sorna para responder en París a una pregunta sobre las consecuencias de la Revolución Francesa de 1789. No ocurre lo mismo en la primera crisis global del capitalismo. Casi todos los analistas consideran que no es pronto para atribuir la catástrofe a una excesiva permisividad en los mercados aderezado por el exceso de liquidez y la avaricia de unos cuantos superejecutivos de entidades financieras.
Pero la unanimidad no es total. Algunas voces que, ya sea con la etiqueta de neoliberales o de neocons, han apostado en los últimos años por las bajadas de impuestos -sobre todo si beneficiaban a los que más ganan- y por dejar al mercado que campara a sus anchas creen que la falta de regulación no es la culpable.
"Los demócratas se equivocan al culpar de la crisis a la desregulación de los servicios financieros. En todo caso, este sector ha vivido desde los años ochenta un incremento de reglas", opina Peter Wallison, un destacado miembro del American Enterprise Institute, uno de los think tanks conservadores que en los últimos años han influido más en los despachos enmoquetados del Capitolio, el Pentágono y la Casa Blanca.
Los mismos que se las apañaron en los ochenta, con la llegada de Ronald Reagan y Margaret Thatcher al poder en EE UU y el Reino Unido, para convertir unas ideas muy minoritarias en dogma dominante que contagió hasta a los Gobiernos de centro-izquierda se ven ahora obligados a recolocarse ante la nueva coyuntura. La frase de Thatcher que certificaba que la sociedad no existe se convirtió en su grito de guerra. Unos, los menos, admiten ahora haber cometido algún error y apuestan por cambiar el chip. Pero la mayoría considera que el problema no ha sido la adopción de medidas liberales, si no su aplicación incorrecta.
"Me he pasado al otro bando", reconoce Rafael Pampillón. De donde venía este doctor en Economía es del bando de los que recomiendan siempre desregular e introducir más mercado. Pampillón señala que ha fallado la supervisión bancaria y que el sistema de incentivos para colocar hipotecas a todo coste ha causado serios perjuicios.
"No vamos a un sistema distinto del capitalista. Pero el enfermo tiene que salir de la UVI y es necesario una medicina muy, muy cara. Hay que bajar los impuestos para que las familias puedan consumir y ahorrar más; y aumentar el gasto público", añade. ¿Y de los resabios de su antigua ideología? "Es verdad que el sector privado es más eficiente, pero no es momento de pensar en eficiencia. Es un momento trágico".
Entre los autocríticos destaca uno por encima de todos. El hombre antes considerado como gurú intocable y responsable de la época de mayor bonanza de la historia, y al que ahora se apunta como el culpable del naufragio que vivimos: el ex presidente de la Reserva Federal Alan Greenspan.
A muchos supieron a poco las palabras que pronunció el pasado mes en el Capitolio, pero el reconocimiento de que se equivocó "parcialmente" al valorar los riesgos asociados a los derivados (productos financieros cuyo valor se basa en el precio de otro activo) sonó como el anuncio del final de una época.
Y si Greenspan infravaloró los riesgos de mantener los tipos de interés bajo mínimos entre 2002 y 2004 y de promover productos de ingeniería financiera no fue por falta de avisos. Uno le llegó del inversor y multimillonario Warren Buffet, que hace cinco años definió los derivados como "armas financieras de destrucción masiva que entrañaban peligros que, aunque estén latentes, pueden llegar a ser mortíferos".
El catedrático de la Universidad neoyorquina de Columbia Xavier Sala-i-Martín, un convencido de las bondades de la economía liberal de mercado, niega que el problema radique en la falta de regulación. "Las dos instituciones más reguladas del planeta, Freddie Mac y Fannie Mae, son las que primero se han venido abajo. Y los dos sectores con más problemas, el inmobiliario y el bancario, son los que más normativas tenían. No es que no hubiera regulación, sino que estaba equivocada", opina.
Sala-i-Martín detecta el peligro de que los gobernantes se lancen ahora a tomar decisiones que podrían haber impedido esta crisis -ya inevitable-, pero que no lo hará con las próximas, ya que no saben por dónde van a venir.
"La innovación financiera ha funcionado bastante bien. Se ha prestado dinero para crear Google, Microsoft, y Facebook, empresas que un sistema bancario tradicional nunca habría financiado. No veremos la segunda generación de googles si se crea un sistema con demasiada aversión al riesgo. No se puede tirar el sistema a la basura".
Sala-i-Martín, premio Juan Carlos I de Economía en 2004, defiende un sistema bicéfalo con una banca tradicional que financie actividades seguras y garantizada por el Gobierno, y un segundo brazo inversor de alto riesgo, con una regulación mínima, y capaz de innovar. "Sin este sector, no se financiarán nuevas tecnologías", concluye.
Pedro Schwartz prefiere desligarse de las etiquetas: "La ideología es bastante pesada. Facilita las pinturas en blanco y negro", comenta. Este liberal convencido apunta a los tipos de interés excesivamente bajos como los responsables. Schwartz niega que las soluciones que se están planteando (bajadas de tipos y aumento del gasto público) vayan a sacarnos del agujero, y pone el ejemplo de Japón en los años ochenta. "Dicen que hay que volver a Keynes. Pero dudo mucho que Keynes aprobara estas medidas. Hay que pasar por una pequeña recesión, de la que saldremos", concluye.
En España, los políticos han aprovechado la coyuntura para reafirmarse en sus trincheras. Mientras los socialistas han culpado de la crisis a "la revolución conservadora de Thatcher y Reagan a la que se subió Aznar", la presidenta madrileña, Esperanza Aguirre, recomendó para salir de la crisis "las recetas liberales clásicas: austeridad en el gasto público y bajada de impuestos".
Lo indudable es que las decisiones, o indecisiones, de unos Gobiernos que presumían de liberalizar todo lo que tocaban van a salir caras a sus ciudadanos. Los planes de rescate aprobados en Europa y EE UU rozan ya los tres billones de euros. Y la duda es si, cuando las cosas vuelvan a ir bien, estos mismos Gobiernos bajarán impuestos a las empresas, siguiendo el dogma liberal de que si ellas tienen beneficios, éstos llegarán a toda la sociedad.
... y ahora
- Alan Greenspan (octubre de 2008): "Estoy conmocionado por la magnitud del maremoto crediticio. Me equivoqué parcialmente. La crisis es más grande de lo que podría haber imaginado nunca ".
- Henry Paulson (noviembre de 2008): "He llegado a la conclusión de que la medida más eficaz y más rápida para mejorar el mercado de crédito es entrar en los bancos comprando sus acciones".
Antes decían...
- Alan Greenspan (2003): "Los derivados han sido un vehículo extraordinariamente útil para transferir el riesgo de las personas que no deberían asumirlo a las que están dispuestas y son capaces de hacerlo. Sería un error regular estos productos".
- Henry Paulson: El secretario del Tesoro de EE UU, nombrado en 2006, se pronunció al principio de su mandato en contra de la "excesiva regulación" del sector financiero.

sábado, 15 de noviembre de 2008

Obama: ¿blanco, negro o mulato?



Por Manolo Pichardo
Listín Diario 15/11/2008.-

La noche en que se contaban los votos para definir cuál sería el nuevo presidente de los EE.UU, los medios de comunicación de aquel país proyectaron el triunfo de Barack Obama, refiriéndose a él como el primer presidente negro.
Viniendo de cadenas noticiosas estadounidenses no me sorprendió que se le definiera como negro, pues el racismo arraigado en aquella sociedad y expresado en la supremacía de los blancos, se resiste a aceptar que los hijos procreados entre éstos y los negros son mulatos.
Si no eres anglosajón puro, entonces, se te ubica como asiático, afroamericano y latino, sin importar que este último sea blanco, además de que se les niega el gentilicio de “americanos” que les pertenece sólo a ellos, como si el resto de América no fuera América.
El caso es que el presidente electo de los EE.UU es hijo de una blanca estadounidense y un negro keniano, por lo cual no es de una raza ni de la otra, es sencillamente, mulato. Un mulato criado en un hogar de blancos, con los hábitos y costumbres de éstos.
Si los negros asumieran la misma actitud de los blancos de negar la parte de la raza que les pertenece a un mulato, entonces podrían decir que Obama es el primer blanco que unifica el voto de los negros, porque resulta que en la historia electoral de aquella nación, nunca los afroamericanos se habían puesto de acuerdo para elegir, de forma casi unánime, a un candidato.
Los gringos son radicales con esto de las razas, porque para ellos no hay mestizos, que es la mezcla entre blancos e indígenas, ni zambos que es la el producto de la unión entre negros e indígenas, ni mulatos como ya he explicado; en fin, todas esas mezclas que conforman la población del resto de nuestra América, a la que siempre se le pone el apellido de Latina, para no entrar en confusiones, para que no haya espacio a la duda, para que quede claro que América es aquella y que por aquí somos sólo patío, patio trasero con bananas e hijos de accidentes históricos que nos colocan bajo sus órdenes, aunque esto comienza a cambiarlo el bloque progresista que avanza por el continente exigiendo una relación con respeto.

El legado de Hegel: La oposición entre la derecha y la izquierda hegeliana


Por: Luis O. Brea Franco
Areíto de Hoy 15/11/2008.-
En un apunte del diario de Chernishevski, de principio del 1850, se revela la gran crisis religiosa que desgarra su espíritu.
El trance se origina en la lectura y reflexión de un libro de un filósofo alemán contemporáneo suyo. El pensador es Ludwig Feuerbach (1804-1872), quien era, quizás, en ese momento, el más conocido discípulo de Hegel y pertenecía a la corriente de “los jóvenes hegelianos” o de “la izquierda hegeliana”. El libro en cuestión se titula: “La esencia del cristianismo”.
Chernishevski escribe: “En lo concerniente a la religión no sé que decir. En este momento no estoy seguro de si estoy convencido de la existencia de Dios, de la inmortalidad del alma y de todo lo que se deriva de esto. En teoría, me inclinaría más por no creer; empero, en lo personal me siento inseguro, sin una convicción firme y sin la voluntad necesaria para romper con la visión tradicional en que he sido educado. Si fuese valiente en la negación, sería un seguidor de Feuerbach.”
En otra anotación del mismo año, del 15 de septiembre, encontramos que se ha producido una profunda mutación; confiesa Chernishevski: “El escepticismo en materia religiosa ha alcanzado un punto tal que podría decir sin temor, que soy devoto, con toda mi alma, de la doctrina de Feuerbach.”
¿Qué tenía de esencial y decisivo para su propio tiempo el pensamiento de Feuerbach: de qué trataba, de dónde provenían las bases de su reflexión y, de qué manera pudo llegar a transformar y enriquecer la fase formativa del joven Chernishevski hasta causar en él una vaporización de sus arraigadas creencias cristianas? Estas son cuestiones que debemos responder, pero primero, estimo, debemos hacernos una idea de los que significa hablar de “derecha o izquierda” hegeliana.
Como es sabido, los discípulos de Hegel, después de su muerte acaecida en 1831, se dividen en dos grupos firmemente contrapuestos con respecto a las posibilidades de interpretar y de apropiarse de la herencia filosófica dejada por el maestro. Nacen así las diferenciaciones que caracterizarían a la “derecha” y a la “izquierda” hegeliana.
En efecto, los discípulos de Hegel se agruparán en lo adelante según asuman cuál debe ser el papel de la filosofía con respecto a lo que debe considerarse como “la realidad”, como el fundamento de la religión, de la historia, del ordenamiento social y político y sobre cuál es la función de la crítica filosófica. La “derecha” hegeliana se concentra en continuar el desarrollo del sistema elaborado por el maestro, y toma como referente categórico las dos últimas obras publicadas por Hegel, “La filosofía del derecho” y “La filosofía de la religión”, presentadas ambas en 1821. En ellas su autor intenta justificar el “status quo” histórico, político y social alcanzado por el represivo reino de Prusia por esos años.
Los discípulos de la derecha asumen estos aspectos como los elementos centrales del núcleo fundamental del pensamiento del maestro. Esto los conduce a privilegiar su teoría de la historia –que legitima el pasado y lo que de este deriva-; los lleva a concebir como punto de arribo y culminación del sistema -donde se “cumple la unidad inmediata de la esencia interna y de la existencia externa, como “la realidad” en sentido «enfático» de la palabra”, según lo expresa Hegel en “La lógica”- el Estado prusiano y la religión oficial del Estado -tomados en su sentido actual, es decir, como son en 1821. Tales serían, para ellos, los aspectos esenciales de la realidad.
Esta visión utiliza el pensamiento del filósofo para legitimar una situación histórica específica. Termina la filosofía hegeliana concibiendo como el paradigma cumplido de la realidad de la vida política, religiosa y económica un tipo de Estado, históricamente determinado: el burgués prusiano y sus instituciones; una religión específica, la protestante y un modo económico de producción, el capitalista.
Hay un aforismo donde el filósofo condensa los resultados alcanzados por su reflexión durante este período; aparece en el prólogo de “La filosofía del derecho”, y servirá para marcar la diferencia entre la derecha y la izquierda hegeliana, según se lo interprete: “Todo lo real es racional, todo lo racional es real”.
Para la derecha hegeliana el sentido del enunciado trasluce en lo que la primera parte de la expresión indica. Es decir, lo real -en cuanto actualidad, esto es, lo histórico al 1821- está representado por unas instituciones concretas vigentes: las estructuras del Estado prusiano y sus instituciones religiosas y sociales. Estas, por ser consecuencias de la historia vienen a representar la realidad plena, y por ello deben considerarse como “la concreta realización de lo racional en el mundo”.
Si aceptamos este enfoque, esto quiere decir que tendríamos que considerar como correcto y deseable permanecer en el estado de cosas existente, puesto que al ser éste “racional”, viene a manifestarse como el estado de cosas que representa lo verdadero, lo coherente.
Vendría a ser lo más adecuado con la finalidad racional en cuanto sería la más avanzada realización de lo racional y, en si mismo, debería concebirse como lo mejor, lo más logrado y perfecto. Por ello mismo sería de considerar como lo históricamente insuperable. Esta situación vendría a revelarse como el estatus final y la culminación de la historia.
Para los jóvenes hegelianos, o hegelianos de izquierda, por otra parte, lo que es fundamental de la herencia hegeliana es el punto de vista crítico. Lo determinante que Hegel trae al mundo sería su método, la dialéctica. Por esto recalcan, del enunciado señalado más arriba, la segunda parte, es decir, que para ellos lo que hay que destacar como la enseñanza capital del maestro es que la razón es fundamentalmente crítica, y sólo será real y verdadero lo que así se determine a partir de la crítica. Por ello consideran, que la razón en cuanto crítica siempre está en movimiento, nunca descansa ni se conforma con los resultados alcanzados, siempre está despierta y dispuesta a someter al análisis y a la discusión todos los resultados alcanzados.
La actitud y la capacidad crítica es, para ellos, el concreto y productivo legado hegeliano. Para los jóvenes hegelianos lo esencial de Hegel es la dialéctica y por ello se dedicarán a perfeccionarla y a aplicarla a los más diversos ámbitos de realidad.
En síntesis: Al ingresar a la universidad, Chernishevski se topa con el libro “La esencia del cristianismo” de Ludwig Feuerbach, discípulo de Hegel y líder de los hegelianos de izquierda. El pensador ruso termina por rendirse a la argumentación de Feuerbach y abandona el cristianismo. Para ilustrar al lector se explica lo que se entiende con la expresión “derecha” o “izquierda” hegeliana y las diferencias históricas de ambas visiones del pensamiento de Hegel.

viernes, 14 de noviembre de 2008

Morir en el escenario



Por María Cristina Rodríguez
Hoy 13/11/2008.-
La muerte el lunes en pleno escenario de la legendaria cantante sudafricana Miriam Makeba causó pena y dolor en todo el mundo.
Diversas celebridades del planeta externaron su pesar por el trágico suceso y reconocieron las nobles cualidades de la intérprete del exitoso tema “Pata Pata”.
La cantante llegó a ser homenajeada en distintas ocasiones por su labor humanitaria, lucha que mantuvo hasta el último momento de su vida.
Algunas personas interpretan que morir en la acción de lo que a uno le gusta hacer es una virtud.
Así piensa el compatriota de la fallecida artista, Nelson Mandela, quien refirió que “es justo que Mamá Africa haya muerto en el escenario”, dando a entender con ello que es un privilegio finalizar una trayectoria de vida de esa manera.
Otros artistas han tenido igual suerte que Makeba, entre ellos el cantante ecuatoriano Olimpo Cárdenas, que dio vida a los temas “Nuestro juramento” y “Fatalidad”. Falleció hace 17 años encima de una tarima mientras se presentaba en Colombia.
El actor británico Jimmy Justice, autor de composiciones y arreglista de obras para musicales de Broadway, entre ellas “Hello Dolly”, conocido también como “el actor más veterano de la Revista Negra”, murió en 2007 de un infarto, haciendo lo que más le apasionaba: actuar.
Sobre el padre de la comedia francesa, el actor y dramaturgo Moliere, se dice lo mismo, aunque su muerte ha confundido a los historiadores.Supuestamente, la muerte de quien fuera considerado por la Iglesia Católica como “un cómico inmoral” ocurrió mientras interpretaba un personaje de su propia creación: “El enfermo imaginario”.
Otra versión asegura que decidió dejar la puesta en escena y fue a morir a su casa.
HAY MAS
A la lista de quienes han dicho que morirán cantando se agregan los cantantes españoles David Bisbal y Julio Iglesias y el mexicano Alejandro Fernández.
Iglesias le declaró a la agencia Efe mientras se presentaba en Argentina, que cantará hasta el último momento de su vida y que no se retirará de la música.
El intérprete de “Me dediqué a perderte”, en un concierto en su país natal, le dijo al público: “me voy a morir cantando”.
LO CONTRARIO
Nada de escenario. La merenguera dominicana Milly Quezada, el cantautor cubano Silvio Rodríguez y el argentino Sandro de América, preferirían tener un final diferente. Recientemente, Quezada le confesó a ¡Alegría! que no quisiera morir en un escenario. Silvio dice que respeta a los artistas que dan la vida por su música, y a Sandro le gustaría morir en su cama.
MIRIAM MAKEBA
Los restos mortales de la cantante sudafricana fallecida a los 76 años en Italia, llegaron ayer por la mañana al aeropuerto internacional de Johannesburgo, indicó la radio pública SAFM.
El féretro fue trasladado por Air France. Según el ministerio sudafricano de Relaciones Exteriores, varios funcionarios del gobierno debían reunirse con la familia de “Mamá África” para recibir los restos de la cantante.
Makeba vivió 31 años en Estados Unidos y Guinea , por aparecer en una cinta que denunciaba la segregación de razas en Sudáfrica.

Cerrando el agujero negro


JC Malone

Listín Diario 11/14/2008
NUEVA YORK.- Entre los principales aportes del presidente Bush a la antología de la infamia, la devaluación humana y el derecho pre-jurásico, está el “Centro de Investigación Guantánamo”. Es una versión evolucionada del infierno de Dante, la Bastilla francesa y el Gulag soviético. Extirpar esa tumoración del ordenamiento internacional contemporáneo está entre las prioridades iniciales del presidente electo Barack Obama.
Ningún ser humano debe considerarse libre en un mundo donde funcione Guantánamo, el perfecto adefesio moral, político y judicial. En ese agujero negro entre los códigos, el tiempo, el espacio, la historia y la conciencia humana, hay unos 200 hombres cumpliendo una cadena perpetua secreta y no declarada. Su “arresto-condena” fue decidido por un secreto comandante, por razones tan secretas como las evidencias para mantenerlos en “interrogación”. Entre ellos hay honestos e inocentes padres de familia. Obama libertará a una parte y enviará otros a cortes criminales o tribunales militares.
Según Bush estos individuos no pueden ser liberados ni juzgados en corte alguna porque son muy peligrosos. El “razonamiento” parece ser, si hay algo “racional” en todo esto, que los recluidos en Guantánamo son una subespecie evolucionada de un tipo de delincuente humano. Ellos cometieron, pensaron cometer o pueden cometer delitos tan horrendos que no están condenados en ningún código del mundo, por eso no hay jueces capaces de juzgarlos. El destino ineludible de esos parroquianos será pudrirse en Guantánamo hasta que “evolucionemos” como especie y sociedad para desarrollar códigos y jueces que puedan juzgarlos.
Guantánamo, el “Departamento de Seguridad Interna” y la “Guerra Contra el Terrorismo”, son hijos legítimos de la fornicación ilegítima entre la Iglesia y el Estado. Nacieron del concubinato entre fundamentalistas cristianos y ultraderechistas políticos que controlaron la administración Bush. Cerrar Guantánamo inicia el desmantelamiento de toda esa estructura del horror y el sin sentido.

sábado, 8 de noviembre de 2008

Obama cerraría ciclo oscuro y demencial


Por Manolo Pichardo
Listín Diario 08/11/2008
Cuando inició la campaña por la nominación presidencial en los Estados Unidos, y el aspirante Barack Obama mostraba un empuje que ponía en aprietos el triunfo de Hillary Clinton, los simpatizantes de ésta argumentaban, con el propósito de desinflar al hoy presidente electo de aquel país, que la cadena de triunfos de su rival respondía a una estrategia de los republicanos para influir en la escogencia de un candidato frágil, fácil de derrotar en la carrera hacia la Casa Blanca.
Nunca pensé que este “análisis” propalado por todos los medios disponibles para hacer entrar en “razón” a los militantes demócratas atrapados en la magia de Obama, surtiría efecto alguno. En el momento más alto de este debate recordé en esta columna que durante la compaña interna del PLD en 1995, en la que aspiraban a la nominación presidencial, los doctores Leonel Fernández, un joven desconocido entonces, Euclides Gutiérrez Félix y Norge Botello; estos últimos, dirigentes de mucho peso en la organización política y en la sociedad, denunciaban ante la militancia peledeísta que las organizaciones sociales y los medios de comunicación proclives al PRD aupaban al primero en el entendido de que sería un candidato fácil de derrotar.
Pero resultó que todo aquello ayudó a apuntalar una precandidatura que se convertiría en un fenómeno electoral que arrasó con una generación de políticos que gravitaron durante 50 años en la sociedad. Argumenté con relación a lo de Obama, que si lo “denunciado” por los seguidores de Hillary respondía a hechos ciertos, los republicanos estaban construyendo una candidatura enemiga tan fuerte que no podrían derrotar luego, porque el hombre mostraba condiciones que no tenía el que ya resultaba como claro candidato oficialista.
Como pensé, los Clinton no pudieron convencer a los demócratas y ahora Obama es el presidente electo de los EE.UU, y tiene el reto de recuperar la economía de su país, de contribuir con hacer del planeta un hogar más seguro, sepultando la arrogancia del unilateralismo que han impuesto, y de continuar en su contribución para que aquella sociedad se siga abriendo a la tolerancia; y así, con él, se comenzaría a cerrar un ciclo oscuro y demencial.

jueves, 6 de noviembre de 2008

América vuelve a ser América


Por JUAN LUIS CEBRIÁN de El País 06/11/2008

Comienza el fin de la pesadilla, aunque nos quede aún mucho camino por recorrer. La victoria de Barack Hussein Obama en las elecciones presidenciales de Estados Unidos ha de poner punto final a uno de los periodos más tenebrosos de la historia del mundo, en donde la gobernación de los necios, cuando no la de los canallas, se ha impuesto por doquier.

El balance final de la gestión de George W. Bush al frente de los destinos de su país no puede resultar más desastroso. Ha empobrecido la economía mundial; ha generado dos terribles contiendas armadas para las que no se ve solución inminente y que han provocado innumerables víctimas; ha canonizado la tortura; ha vulnerado repetidamente la legalidad internacional y ha destruido el prestigio de América. El mundo es peor después de Bush, es decir, por culpa de Bush. Nos deja un legado tan miserable moral y materialmente que pasará al menos una década antes de que podamos recuperarnos de la postración actual. Ésa es la dura tarea que le aguarda al primer afroamericano titular de la Casa Blanca.
Los errores del presidente Bush no resultan sólo de sus parvas condiciones para el ejercicio del poder, sino, sobre todo, de la reiterada aplicación de una doctrina injustamente apellidada de liberal que ha subvertido los principios de la democracia en nombre de su defensa. Desde la ideología neoconservadora se ha intentado imponer la democracia a sangre y fuego; se ha debilitado el papel de las instituciones; se han agudizado las diferencias sociales; se ha multiplicado la división y la crispación interna; se ha abdicado del diálogo y se ha renunciado al multilateralismo. Finalmente se ha arruinado a millones de familias trabajadoras y se ha permitido que un puñado de banqueros rapaces pusiera en peligro el sistema de pagos mundial, ante la impasibilidad, o gracias a la complicidad, de muchos gobernantes. La tarea de Naciones Unidas ha sido boicoteada, mientras en sus tribunas los representantes de Bush mentían descaradamente para justificar la agresión armada contra Irak, un país regido por una detestable dictadura pero que no constituía amenaza alguna para la paz mundial. Si finalmente se lograra instalar allí un régimen estable y democrático, habría sido a costa de las vidas de cientos de miles de ciudadanos inocentes y de varios miles de soldados estadounidenses. Éste es el balance del que son directamente responsables los señores Bush, Blair y Aznar, y por el que todavía esperamos que muestre arrepentimiento el actual presidente de la Comisión Europea, anfitrión complaciente del triunvirato que ordenó la invasión.
La victoria de Obama se produce en momentos de extraordinaria gravedad para la gobernanza mundial. Lo que comenzó como una crisis de la banca norteamericana, producida por el uso y abuso de productos derivados sin ningún tipo de control, ha terminado por convertirse en algo muy cercano a una depresión económica general. Millones de desempleados se incorporan a las filas del paro mientras cierran miles de empresas, la banca es nacionalizada en muchos países y el dinero de los contribuyentes corre a salvar el sistema financiero. Ni una sola de las instituciones encargadas de que la catástrofe no se hubiera llegado a producir -¿para qué hablar de quienes las dirigen?- supo evitarla, ni tampoco ha sabido reaccionar en forma y tiempo ante la tormenta que se nos venía encima.
Algunos pueden suponer que esta acumulación de problemas políticos y económicos es solamente casual, o fruto de una coincidencia. Responde sin embargo a un hecho fácilmente constatable: la globalización, impulsada a la velocidad de la luz por las nuevas tecnologías, se ha impuesto de manera descontrolada y, cuando se la ha querido gobernar, se intentó hacerlo desde una mentalidad imperial y un poco histriónica. La actual no es una de las clásicas crisis cíclicas del capitalismo, sino un nuevo aviso, el más serio de todos hasta el momento, de que asistimos a un cambio de paradigma en el que los problemas planetarios no pueden ser resueltos por las instituciones nacionales o locales, y en el que el embeleco del unilateralismo ha fenecido estrepitosamente. El Estado ha recuperado un inesperado protagonismo como apagafuegos de la situación, pero los Estados por sí solos, por grandes y poderosos que sean, no bastarán para poner orden en la convivencia mundial si no se reforma e impulsa el papel de las agencias globales (Fondo Monetario, Banco Mundial, Organización Mundial del Comercio) y el sistema de las Naciones Unidas. La emergencia de nuevos actores (China, India, Brasil), la decadencia del liderazgo de Occidente, el creciente desconcierto de la Unión Europea, la irrisión que provocan tantos expertos económicos, incapaces de predecir o evitar los descalabros y absortos a la hora de buscar soluciones, son cuestiones que agitan hoy las opiniones públicas de muchos países. El desprestigio del modelo de crecimiento y de los estándares morales impuestos por los neocons americanos es total. Deberían aprenderlo los neoconcitos españoles que todavía pululan por los aledaños de la oposición al Gobierno.
La elección de Barack Obama responde a un sentimiento de hartazgo y desconsuelo de la población americana que comparten muchas sociedades de otros continentes. Es, también, una respuesta generacional, una protesta de los jóvenes contra la autosatisfacción culpable de las clases dirigentes. La construcción de algo parecido a un modelo de gobernanza mundial no puede dedicarse sólo, ni principalmente, a la ordenación del sistema financiero. Los poderosos del mundo han de hacer algo para superar las desigualdades y desequilibrios sociales crecientes, tanto en el interior de los países como en la escena internacional, so pena de condenar nuestras democracias a la inestabilidad y la inseguridad.
Es tan grande la desilusión de las poblaciones y resultan tan desmesuradas las esperanzas puestas en el todavía joven senador que acaba de alzarse con la presidencia americana, que conviene poner sordina a las expectativas de una pronta mejoría de la situación. No hay que hacerse muchas ilusiones sobre la reunión del G-20 prevista para el próximo día 15 de este mes. No es probable que de ella salga nada más concreto que un calendario, y esto ya sería un éxito, para ponerse a trabajar seriamente a partir de la toma de posesión de Obama. Es seguro que éste entrará en contacto con los líderes mundiales antes de las ceremonias de traspaso del poder y parece que al menos se entrevistará con Sarkozy, como presidente de la Unión Europea, y otros gobernantes foráneos a fin de analizar la situación. Pero poner a Bush y al secretario Paulson a tratar de arreglar los destrozos que ellos mismos han causado es como meter a la zorra en el gallinero.
La reconstrucción tomará tiempo. No me refiero sólo a la económica, que no será más que el reflejo y la consecuencia del esfuerzo y el emprendimiento humanos, sino sobre todo a la recuperación moral, al restablecimiento del concepto de ciudadanía, a la limpieza de la vida pública y al rescate del compromiso intelectual. Es la hora de la política y ésta reclama líderes, gente con visión, con determinación y con coraje. Obama tiene todo el aspecto de ser uno de ellos. Su elección marca un hito histórico en el devenir mundial y es el fin de los clichés sobre la democracia americana, pionera tantas veces en la defensa de las libertades y en la búsqueda de la modernidad, pero subyugada durante décadas a las manías y las conspiraciones de un puñado de fundamentalistas reaccionarios. Hace ahora seis años que en un artículo sobre el atentado a las Torres Gemelas recordaba yo una poesía de Langston Hugues, el más celebrado e importante de los poetas afroamericanos: Let America be America again. Que América fuera América de nuevo era la ambición y el destino de este memorable escritor, que debería haber vivido para ver cumplida su ilusión. Con la llegada a la Casa Blanca de Barack Obama, América puede volver, por fin, a sus raíces y redescubrir lo mejor del legado de los padres fundadores, allí donde residen el aliento de la libertad y la pasión por la solidaridad. Ésta es condición indispensable para que el mundo salga del agujero en que se ha hundido. Ya se encargará la realidad de poner límites al sueño.

sábado, 1 de noviembre de 2008

La batalla a través de las ideas


Por Joaquín Estefenía de El País


Los libros de Paul Krugman se basan en un concepto: la polarización política de Estados Unidos es fruto de las crecientes desigualdades económicas. El Nobel analiza en su última obra el fin de los neocons.

Bill Clinton dejó la economía estadounidense, en la intersección de los dos siglos, con un crecimiento medio superior al 4% y superávit público. Las dos últimas legislaturas demócratas -básicamente la década de los noventa del siglo pasado- se caracterizaron por un incremento sin parangón de la riqueza, y dieron lugar al nacimiento de otro paradigma, la denominada nueva economía, que decía que se habían acabado los ciclos económicos. Todo ello motivado por la utilización masiva de las tecnologías de la información y la comunicación (lo relacionado con Internet y el planeta digital) y una flexibilización de las herramientas empresariales. Sin embargo, tanto desarrollo no sirvió para que se estrechasen las desigualdades en Estados Unidos, sino lo contrario, y éste es el único hilo conductor que coincide con lo que sucedería después, durante los ocho años de mandato de George W. Bush.
El apellido Bush, que desaparece ahora de la primera fila de la historia, no ha tenido suerte con la economía. Bush padre perdió las elecciones a favor de un semidesconocido Bill Clinton, después de haber vencido en la primera guerra de Irak, porque una pequeña e inoportuna recesión se coló en la campaña al grito de: "¡Es la economía, estúpido!". Y Bush hijo, después de haber tenido que superar las secuelas del estallido de la burbuja tecnológica, de los atentados del 11-S, y de los escándalos corporativos que colocaron a Enron como su principal icono, deja la Casa Blanca como ya sabemos: EE UU al borde de la recesión, todos los desequilibrios macroeconómicos (inflación, déficit, deuda) manifestándose a la vez, e incrementándose espectacularmente las diferencias de la renta y la riqueza entre los ciudadanos.
Desde el inicio del primer mandato del actual Bush hubo un economista que manifestó abiertamente sus críticas a la política económica neocon, que hacía su principal bandera de la economía de mercado sin interferencias y que se reivindicaba heredera directa de la revolución conservadora de Ronald Reagan y Margaret Thatcher: el neokeynesiano Paul Krugman, que acaba de recibir el Premio Nobel de Economía por sus trabajos científicos, pero que había brillado en el planeta de la influencia no sólo por los mismos sino por su asombrosa capacidad de divulgación, manifestada en sus artículos semanales en The New York Times (que en España publica EL PAÍS) y por sus libros. En los últimos años ha publicado al menos tres de ellos. En El gran engaño. Ineficacia y deshonestidad: Estados Unidos ante el siglo XXI -una crónica de la primera legislatura de Bush- resume lo que ha pasado desde que la Administración Clinton cesase: caída de las Bolsas, escándalos empresariales, crisis energética, retroceso del medio ambiente, dos millones de nuevos parados, los déficits gemelos (exterior y público), recesión, terrorismo, etcétera. Krugman se asombra entonces de que la principal política económica de Bush consista en bajar los impuestos a los más ricos (con el pretexto de que son los que más invierten) en medio de dos guerras. Lo contrario de lo que decía el sentido común e incluso cualquier ortodoxia económica. Según nuestro economista, la secuencia que los neocons pretendían instalar tenía un cariz ideológico: rebajar los ingresos públicos, subir el déficit ("el déficit no importa", declaró el vicepresidente Dick Cheney), y aumentar al tiempo los gastos de seguridad y defensa. Cuando la situación se hiciese insostenible, la solución era cristalina: reducir los gastos sociales, lo que significaba acabar con el pequeño welfare estadounidense que, a su entender, es un freno a la eficacia del sistema.
No todo el Partido Republicano pensaba igual. Las anteriores no son las señas de identidad tradicionales de los republicanos (por ejemplo, no lo fueron de la Administración Nixon) sino de un pequeño grupo, muy ideologizado, con raíces en la extrema derecha religiosa y en los institutos de pensamiento fundamentalistas más relacionados con la Escuela de Chicago, que se ha apoderado de la dirección del mismo: los neocons. Ésta es la principal tesis del último libro de Krugman, Después de Bush, que subtitula El fin de los neocons y la hora de los demócratas. En él se demuestra que la polarización política es consecuencia de la desigualdad económica, lo que explicaría en buena parte el desarrollo de la actual campaña electoral. El hoy Nobel de Economía apostó en principio por Hillary Clinton como la mejor candidata demócrata a la Casa Blanca, por ser la más coherente para aplicar la política que según él debía seguir el país (el libro está escrito antes de que estallase la crisis financiera y económica): completar la obra del New Deal rooselvetiano, incluyendo una expansión del seguro social que cubriera riesgos evitables cuya relevancia se ha hecho inconmensurablemente mayor durante las últimas décadas.
En el año 1999, Krugman escribió otro libro, cuyo título puede resultar premonitorio estos días: El retorno de la economía de la depresión. En él abordaba los efectos de la primera crisis económica de la globalización: la que comenzó en el verano de 1997 en Tailandia, con la devaluación de su moneda, que se extendió primero por el conjunto de Asia, luego a Rusia y a América Latina, y finalmente al resto del planeta. Decía entonces que la economía mundial no se encontraba en depresión y que probablemente tampoco experimentaría ninguna depresión en el corto plazo. Pero que la economía de la depresión -los tipos de problemas que caracterizaron buena parte de la economía mundial en los años treinta del siglo pasado- se había instalado de forma pasmosa: hasta hace poco era difícil que alguien pensara que los países modernos se verían obligados a soportar recesiones apabullantes por temor a los especuladores monetarios; que un país avanzado podría verse con persistencia incapaz de generar el gasto suficiente para mantener el empleo de sus trabajadores y de sus fábricas; que incluso la Reserva Federal se preocuparía por su capacidad para contener un pánico del mercado financiero. La economía mundial, concluye, se ha convertido en un lugar mucho más peligroso de lo que imaginábamos. Este texto, publicado hace una década, está siendo reescrito ahora por Krugman, a la luz de la experiencia presente, que multiplica por cien lo acontecido antaño.
En 1930, John Maynard Keynes escribió que "nos hemos metido en un desorden colosal, cometiendo errores garrafales en el control de una máquina delicada, cuyo funcionamiento no entendemos". La batalla que ha dado Krugman consiste precisamente en ello: para compartir un pronóstico de las dificultades y actuar en consecuencia, hay que comprender antes lo que está pasando. En ello ha sido un verdadero maestro. -

Después de Bush. El fin de los neocons y la hora de los demócratas. Traducción de Francesc Fernández. Crítica. Barcelona, 2008, 326 páginas. 29 euros. El gran engaño . Ineficacia y deshonestidad: Estados Unidos ante el siglo XXI. Traducción de Isabel Campos Adrados. Crítica. Barcelona, 2004. El retorno de la economía de la depresión . Traducción de Jordi Pascual. Crítica. Barcelona, 2000.